Esteban Rodríguez Zamora / Revista Turrialba Hoy
Orden sanitaria del Ministerio de Salud ordena también demolición de las viviendas que se encuentran a menos de 10 metros del cauce del río.
14 familias del barrio La Margoth, en el sector del salón comunal fueron desalojadas oficialmente por el Ministerio de Salud. Las notificaciones fueron entregadas entre la primera y segunda semana de agosto tanto a las familias que alquilan viviendas, así como a los propietarios que aún quedan en el lugar.
“Mi familia tiene 68 años de vivir aquí y todos los papeles están en regla. Somos propietarios y a donde nos vamos a ir si nos echan?” dijo Karla Alvarez Campos, a quien el ministerio le ordenó abandonar su casa. Ella vivía junto al río con sus dos hijas menores de edad y según las autoridades tras la inundación de julio, la edificación ahora está a menos de 10 metros del cause del río. Según la guía de valoración de edificaciones para determinar su habitalidad entregada a Karla, la casa debería estar a más de 15 metros.
“Me pasé a la par, a la casa de mi mamá y no quisimos el dinero que el IMAS nos iba a dar por 6 meses para pagar alquiler en otro lado, porque cuando se acaben los 6 meses que vamos a hacer?”, mencionó, sin saber tampoco como va a pagar una demolición de la casa y con el temor de que indigentes o personas ajenas al barrio se le vayan a meter a la propiedad.
IMAS ofrece 6 meses de alquiler
Mariana Arias por su parte tiene 10 años de vivir en este sector y definitivamente tuvo que dejar la antigua casa, ya que el río literalmente ahora pasa por debajo de uno de los cuartos. Ella vive con su esposo, una hija menor y el suegro.
“Aceptamos el dinero que nos ofreció el IMAS por 6 meses para pagar alquiler, porque es imposible vivir en esa casa, es un peligro, pero tampoco sabemos a donde vamos a vivir después”, dijo Mariana.
“Nos íbamos por las buenas o por las malas, porque no hay opción. Mi esposo es dueño de la propiedad pero el río se llevó más de la mitad. En los últimos 10 años nos pegó algunos sustos, pero ya esta vez no hubo salida” aseguró Arias, quien alquiló en un segundo piso al frente de su antigua casa.
En el sector afectado de La Margoth temen que las autoridades les quiten la luz próximamente como medida de presión para abandonar sus hogares.
Situación similar enfrentan las personas que tienen sus casas entre el puente blanco y el puente negro, a quienes también les notificaron su salida de las casas y demolición. Todos los casos corren con la misma sensación de incertidumbre, ya que al ser propietarios deben dejar atrás los hogares donde han crecido sus familias sin saber cual será su futuro.