El Consejo de Promoción de la Competitividad presentó su índice de competitividad del 2021, en el que analiza tanto las variables como los indicadores que se toman en cuenta para ponderar la gestión de los gobiernos locales en lo que se denomina índice de competitividad,
Este concepto se refiere a la capacidad de un ente público o privado para aprovechar los recursos a su alcance y lograr sus objetivos en beneficio de las personas a quienes se dirige. Es un análisis de la gestión a lo interno y a lo externo enfocada es satisfacer las necesidades de sus beneficiarios.
En el caso de los cantones se califica su capacidad para organizar sus actividades y con ellas impulsar el desarrollo de su zona de influencia. Se presume que con un adecuado sistema de trabajo y un buen aprovechamiento de los recursos, cada año su competitividad debe ser mejor que el anterior. Este es el primer informe en esta materia, por lo que se esperaría que en el informe del 2022, hayan aspectos en los que logre un avance.
El documento establece seis niveles: excelente, competente, adecuado, emergente, limitado y deficitario, en el primer nivel se ubican solo 12 de los 82 cantones (15%), en el segundo hay 20 cantones (25%), en el tercero encontramos 20 cantones (25%), como emergentes, donde se ubica Turrialba, hay 15 cantones (18%), luego aparecen 11 limitados (13%) y 4 deficitarios (4%).
Específicamente Turrialba alcanza un puntaje de 53,2 de 100, con lo que se ubica en el lugar 49 de 82, El cantón se califica como emergente, significa que está entre lo que no son competitivos pero puede llegar a alcanzarlo. El problema es que no se observan iniciativas en busca de competitividad.
Según este informe “El crecimiento económico por si solo ya no es suficiente, y una sociedad que falla en garantizar las más básicas necesidades humanas, que no equipa a sus ciudadanos adecuadamente para mejorar su calidad de vida, que no protege el ambiente y no provee de oportunidades para todos sus ciudadanos, es una sociedad que no es exitosa”.
Un buen índice de competitividad es bueno porque atrae inversiones, proyecta una buena imagen cantonal, el cantón es atractivo como lugar para vivir y para visitar, hay calidad de vida que incluye servicios y productos indispensables, en un entorno de seguridad.
La competitividad presume: 1) Tener una vida larga y saludable (medida por la Esperanza de Vida al Nacer) 2. Tener educación (medida por la Tasa de Alfabetización de Personas Adultas y la Tasa Neta de Matriculación en Primaria y Secundaria) 3. Gozar de un nivel de vida digno.
La competitividad de los cantones se basa en cuatro pilares: UNO: disponibilidad de Instituciones. DOS: Infraestructura adecuada. TRES: Adopción de las Tecnologías de Información y comunicación. CUATRO: buen servicio de Salud. CINCO: Sistema educativo que desarrolle Habilidades y Competencias según las nuevas exigencias y SEIS: Dinámica económica, encadenamientos productivos, emprendedurismo y acceso a mercados interiores y exteriores.
Un buen administrador puede basar su gestión en los aspectos analizados por este informe y planear en función de fortalecer lo que se hace bien y mejorar lo que se hace mal. Es una gran herramienta para quienes se dedican a la administración de la cosa pública y desean trabajar en favor del administrado.