El pintor turrialbeño Juan Castillo Ramírez se adjudicó el primer lugar en un certamen de arte mundial celebrado en el mes de junio.
Cada año el Consejo Asesor de los Premios Mundiales de Arte selecciona las 20 Mejores Galerías y Museos del Mundo, y luego estas 20 galerías y museos votan por imágenes en línea, lanzando a nuevos artistas, otorgando premios en efectivo, prestigio y validación profesional.
En esta ocasión, los premios honraron el trabajo de Juan, colocándolo como ganador en la categoría de arte Naíf, junto a artistas de todo el mundo, aduciendo que su obra ha cautivado a críticos y amantes del arte por igual. Este premio es un testimonio de su talento excepcional y su contribución significativa al mundo cultural.
Según la página oficial del evento, en la categoría de Castillo participaron 73 países. El segundo lugar fue para Nancy Pickard del Reino Unido, mientras que Avadka Coles de Estados Unidos obtuvo el tercer lugar.
“Mi experiencia personal ha sido para mi algo muy especial, primero por representar a mi pais y darlo a conocer por medio del arte y también por representar a mi pueblo Florencia donde vivi mi niñez. Esto ha sido una experiencia muy gratificante para mí, por lo cual vivo muy agradecido con Dios”, dijo el artista.
Juan ha recorrido un camino único en el mundo de la pintura, imponiendo su estilo distintivo. Es un maestro del arte naif, una disciplina poco conocida y dedicada a plasmar obras que nacen desde lo más profundo de sus recuerdos, sin haber recibido jamás una clase formal.
Ha participado en 5 ocasiones en certámenes o exposiciones internacionales, siendo la primera entre los años 1994 y 199,5 cuando sus obras fueron parte de la “Quinta Vienal Internacional Salvador Valero de Arte Popular Trujillo”, en Venezuela.
Al hablar sobre su inspiración, Juan menciona que su niñez fue una etapa hermosa y llena de juegos en el campo abierto, un privilegio que quiere transmitir a las futuras generaciones. Cada obra refleja su aprecio por la escuela y suele incluir en ellas un campito. Además, explora los elementos más relevantes del cantón: cultivos, personajes, fiestas, medios de comunicación, árboles representativos y una amplia variedad de pájaros.
A pesar de que vivir del arte puede ser un desafío, Juan encuentra una gran satisfacción en su labor. En su taller, ubicado en Carmen Lyra, pasa horas dejándose llevar por los recuerdos, mezclando colores y trazando con pasión cada detalle de sus obras.