Un fallo de la Sala Constitucional de hace dos años establece que para finales de este mes de febrero se debe realizar el cierre técnico del relleno sanitario conocido también como botadero de basura. No es la primera vez que las autoridades municipales, quienes son los encargados, se ven contra las cuerdas para tratar de extender su plazo de funcionamiento y buscar una solución viable al problema.
El alcalde Luis Fernando León habló con Turrialba Hoy y confirmó que ya se han tomado las medidas preventivas para evitar su cierre. Clausura que les pondría a correr y a buscar otras soluciones que indiscutiblemente tendrían un costo económico para la Municipalidad.
“En el 2016 a una semana de haber iniciado labores en la Municipalidad, el Ministerio de Salud nos dijo que iban a cerrar el vertedero, pero logramos alargar el plazo para tratar de buscar una solución. Una posibilidad era abrir otro relleno, pero eso sería llevar el problema a otro lugar”, señaló León.
6 años después le consultamos la razón del porqué aún no se ha logrado solucionar el problema, indicándonos que este no era un problema reciente, pero sí un problema presupuestario que viene arrastrando de varias generaciones anteriores. “Anteriormente quisieron hacer una celda, pero técnicamente no era viable y falló. En mi caso creo que fue un acierto contratar a un profesional en el área, un ingeniero ambiental que conoce muy bien las tecnologías de avanzada y las metodologías que deberíamos utilizar” dijo.
Cierre técnico
De realizarse el cierre técnico ratificado por la Sala Constitucional, la municipalidad debería realizar una nueva logística para la recolección y manejo de la basura. Por ejemplo, se tendría que contratar a un centro especializado en la separación de residuos y sumado a este costo extraordinario debería ampliarse el trabajo del departamento local de gestión de residuos debido al aumento en horas de labores y gastos en combustible para los traslados.
Sin embargo, el alcalde confirmó que la Municipalidad envió una reconsideración a La Sala, donde demostró entre otras cosas la aprobación del primer presupuesto extraordinario por parte de la Contraloría, dineros que harán posible la construcción del proyecto “Centro de Transferencia”, así como un cronograma de trabajo para después de la fecha de cierre.
“Le hemos demostrado en audiencia a la Sala nuestra buena intención, hay una buena fe en todos los trabajos previos que hemos realizados y que el centro de Transferencia ya es una realidad. El costo del proyecto es de 1 millón de dólares” señaló.
Diversos estudios del Ministerio de Salud y de la Universidad Nacional transformaron su nombre de relleno sanitario a vertedero a cielo abierto, incumpliendo una gran cantidad de requisitos para seguir operando. Más de 20 años después aún las autoridades siguen luchando por mantenerlo y remozarlo.
En un estudio publicado por la Universidad Nacional en el año 2010, indicó en su momento que el problema de la basura en los diferentes cantones del país era un problema que iba más allá de las municipalidades y que es un tema de salud pública desde donde todos los sectores deben mancomunarse en la educación y formación de respuestas al problema.