POR: Ligeia
PROMETEO: Como se ven reflejadas en ellos y pienso, ¿es el horror aquello que os contiene? ¿o es aquello que os hace libres? [...] Ocultarse en lo monstruoso es la clave para ser libre. (Hernandez, R. I. 2020)
En la época de oro de las películas de monstruos, Universal fue la casa productora por excelencia. Con títulos como: The bride of Frankenstein (1935), Werewolf of london (1935), Drácula (1931), The creature of the black lagoon (1954) y muchos más, Universal se asentó como la excelencia en aquel terror gótico mostrándonos aquellos seres forajidos, extraños y renegados sociales por su ser, seres maléficos que causaban miedo y destrucción en su lugar. Seres que fueron perseguidos y, hasta cierto punto, son una figura trágica romántica. Estos monstruos, el factor terrorífico, presentaban una visión de lo que era ser el alienado, forajido y distinto dentro de una sociedad, permitiéndonos analizar estas obras desde una perspectiva queer.
En 1934, Hollywood impuso el Hay code, una serie de guías y reglas respecto a lo que se puede mostrar. El código establecía lo que era un estándar moral social —estándar establecido por las creencias de los productores y directivos—, censurando y limitando lo que se podía hacer dentro del cine. Esto, en vez de limitar el terror en el cine, lo cambió, creando subtextos y simbolismos dentro de las películas, expandiendo y haciendo más complejo al cine de terror. Los nuevos subtextos y simbolismos nos permiten entender las películas como alegorías eternas, películas que trascendieron su tiempo hasta el nuestro, permitiendo su análisis desde distintas perspectivas.
El término queer era utilizado para referirse peyorativamente a las personas homosexuales. Definiéndolo mediante su etimología germánica, se entiende como algo fuera de lo común, algo “diagonal” o “descentrado”; por lo tanto, empoderándolo, se entiende como lo que desestabiliza las normas del estándar social moral, lo “recto” o “heterosexual” ; una trasgresión a la normatividad. (Hernandez & Quintero, 2009.) La teoría queer analiza desde un punto de vista donde lo extraño rompe en la normatividad y se compara y aplica a una vista hacia la comunidad LGBTQ+. Esto es persistente dentro de los filmes clásicos de terror a pesar de que se pueda aplicar distintos análisis —como lo simbolismos judíos en Drácula, o la comparación con la colonización en The Creature of the black lagoon—. La figura de un alienado, un “descentrando” perseguido hace que crezca la empatía hacia el monstruo y nos hace preguntar: ¿quiénes son los verdaderos monstruos?
Emil Ferris una vez dijo: “I don’t really think they deserve the title of monster. In my mind that’s an honorable title. It represents struggle and wisdom bought at a high, painful price.” Ella adopta el término y se lo apropia para lo que podemos considerar queer: la gente que fue rechazada por la normalidad. El análisis de las películas nos permite entender desde una perspectiva alejada, la perspectiva de una sociedad irrumpida por un monstruo irreal para poder compararlo con nuestra sociedad. En base a tres películas: The bride of Frankenstein (1935), Werewolf of london (1935) y The creature of the black lagoon (1954), se analizará cómo esta perspectiva es presentada; asimismo, como esta se puede emplear para comparar con la comunidad LGBTQ+.
The bride of Frankenstein (1935) es una película de James Whale, uno de los primeros directores abiertamente homosexual, es una secuela de Frankenstein (1931). Narra la historia del Dr. Frankenstein para crear una pareja para su monstruo, obligado por el Dr. Septimus Pretorius. La película explora temas de la creación, la soledad, la alienación y la búsqueda de pertenecer. Nos muestra la criatura con una personalidad propia, con cierta inocencia y como lo que es: un nuevo ser que se le dió la vida solo para sufrir, deseando por una compañía, alguién o algo que lo entienda, lo cual es personificado con la novia. Una criatura odiada por la sociedad por su aspecto antes de sus acciones, personificado como un monstruo por el odio hacia él.
Durante el filme se le ve en dos experiencias importantes para la criatura: la primera, el encuentro con el ermitaño. La criatura, buscando refugio, encontró una cabaña habitada por un ermitaño ciego; el ciego, sin miedo y con compasión lo acoge dentro, mostrándole valores humanos por primera vez al darle una cena de pan y vino. En esta escena el monstruo entiende por primera vez el valor de tener alguien que lo acepte y comprende que la amistad es lo que busca, en sus palabras: “Alone = Bad, Friends = Good.” El ermitaño le enseñó la bondad y lo trató como un amigo, dándole forma a lo que busca la criatura. Así, se ve después cuando Pretorius cambia su percepción de amistad por amor, y cuando ve por primera vez a la novia dice: “Woman, friend.” Para la criatura, su única comprensión es encontrar gente como él, con la esperanza de que lo acepten.
Esto se contrapone en la escena de la pastora: una pastora se cae al agua con el peligro de ahogarse, la criatura la salva y ella, se asusta por su apariencia, gritando y golpeando; lo que termina en su muerte. Esto demuestra que el odio social por ser alguien que no se adecua al estándar social, sin importar las acciones crea a aquella figura del monstruo. Empatizamos con el monstruo por qué nació para sufrir, un monstruo que lo persiguen por ser distinto, aquí se presenta la similitud con la realidad. El monstruo cree pertenecer a la muerte al no poder pertenecer a la sociedad, se siente un inadaptado por no ser parte del estándar hegemónico, y la única salida que tiene es la muerte para volver al único lugar donde pertenece: “We belong dead.” Esto muestra un lado trágico, luchó por ser entendido por su sociedad y por alguién como él, al no poder pertenecer termina muerto.
En Werewolf of London (1935) nos relata la historia del Dr. Wilfred Glendon quien, durante una expedición en busca de Mariphasa lupina lumina, una planta en el Tíbet, es mordido por un hombre lobo y se convierte en este. Esta historia nos muestra una metamorfosis de un ser hegemónico, un respetado y adinerado doctor en botánica que se transforma en el renegado social. Esta dualidad se puede entender como él reprimiendo su maldición eterna. El Dr. Glendon quiere volver a su sociedad, quiere volver a ser parte de la normativa, pero ahora es un extraño. Su conflicto interno se puede interpretar como una negación a quien ahora es, busca convertirse en lo que era antes. Su lucha por reconciliar volver a su antigua vida lo lleva a negar su nuevo ser, intentando desesperadamente regresar a su posición anterior en la sociedad y rechazando su propia transformación.
El hombre lobo, se puede entender como su ser interno, su verdadera realidad. Esta identidad no convencional se puede reflejar como los deseos propios del Dr. Wilfred. Durante su tiempo como bestia sus víctimas tienen una similaridad con su esposa, Linda, demostrando que la bestia se vuelve sus deseos internos, busca a una figura para amar, la única figura que acepta, el amor. Él va por su amor mientras está maldito, mientras es un “salvaje.” La película se asemeja a la experiencia del asumir la propia identidad, en especial cuando es una identidad queer, mostrándonos un lado trágico distinto: aquel que lucha por volver a una normalidad termina perdiendo su identidad y por ende muriendo.
En Creature of the Black Lagoon (1954) se sigue la historia de unos científicos que entran en la selva amazónica en busca de fósiles de una criatura anfibia prehistórica. La especie, aún tiene un individuo vivo, este persigue al grupo. La película trata el tema de la lucha entre la humanidad y la monstruosidad, explorando el miedo, deseo y la naturaleza dual del ser humano. La criatura protege su normalidad, pero es cautivado por la belleza de Kay Lawrence. Su romance es uno que se puede considerar moralmente prohibido por la normalidad de la sociedad representada por el grupo de científicos.
La criatura es lo raro y extraño, es el queer para los visitantes, debe volver a ser el normal. Al enamorarse de Kay se presenta el dilema para el monstruo, él quiere volverla parte de su mundo, sin embargo esto rompe su solitaria normalidad, la única forma de que sea normal. La lucha de la criatura es querer volver a su vida pero con el amor de Kay; sin embargo, al ser un ser distinto para la sociedad, no es aceptado por Kay, no pueden ser parte del mismo mundo, terminando con la vida de la criatura. Así se nos presenta la tercera visión trágica: la lucha por quedarse en su identidad queer y al tratar de mezclar con la sociedad termina muriendo.
De manera más evidente, en las tres películas se presenta a un grupo como la sociedad: la normalidad, lo convencional, persiguiendo al monstruo: al extraño, al queer. En Bride of Frankenstein la sociedad es representada por el pueblo quien lo persigue con antorchas, en Werewolf of London es quienes lo buscan y lo terminan matando, y en Creature of the black lagoon es el grupo de exploradores quienes también lo terminan matando. Aquellos ser que no encaja en la normativa social, los queers, terminan siendo perseguidos y, como una tragedia romántica, mueren por no encajar. Asemejando a la identidad LGBT+, quienes luchan por pertenecer, sin embargo terminan siendo excluidos y perseguidos por quienes quieren defender aquella normalidad, no pudiendo ser parte de la sociedad y quedando como seres alienados, seres extraños, los seres queers.
En conclusión, las películas de monstruos no muestran un ser extraño, aquellos que no entran en la normalidad social, que se les pueden denominar queers. Nos muestran la figura de un alienado, un “descentrando” como un ser perseguido por la misma normalidad, terminando en visiones trágicas. En Bride of Frankenstein se hace presente la de un ser que lucha por pertenecer y la sociedad lo condena a ser extraño, a pertenecer a la muerte. En Werewolf of London se nos muestra la del ser que lucha por volver a ser parte de la normalidad, negando quien es y no aceptando su propios deseos, terminando en su muerte. Y en Creature of the black lagoon se nos presenta la visión de un ser extraño que en su soledad es normal, pero al tratar de defender y modificar su propia normalidad al querer enamorarse de la belleza de ese mundo, termina muriendo. Estas vistas trágicas terminan asemejando a la perspectiva LGTBQ+, ellos terminan siendo los monstruos, se vuelven el ser extraño que no entra en la normalidad de la sociedad. Los monstruos, quienes una vez fueron la fuente del miedo nos dan empatía ahora, pues se puede asemejar con lo que se hace presente en nuestra propia sociedad. Ahora los hombres, mujeres y no-binaries le dan un nuevo significado a ser el monstruo, seres trágicos que luchan por ser entendidos. Este análisis nos permite entender cómo vivimos en nuestra sociedad actual, si acaso como vemos a lo “monstruos” ha cambiado desde la salida de las películas de monstruos que tanto atesoramos.
Bibliografía
Hernandez, C. F., & Quintero, M. L. (2009, enero-abril). La Teoría Queer: la de-construcción de las sexualidades periféricas. Sociológica, 24(69), pp. 43-60. https://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=s0187-01732009000100003
Hernández, R. I. (2020). Horror Queer: Diálogo sobre la sujeción queer a partir de lo monstruoso en el horror. https://repositorio.uchile.cl/bitstream/handle/2250/182861/Horror-Queer-Dialogo-sobre-la-sujecion-queer-a-partir-de-lo-monstruoso-en-el-horror.pdf