El sonido de sus zapatos hacía eco suavemente mientras subía las escaleras al escenario.
Marcy era una artista musical estrella. Una que un día de enero, cuando era pequeña, encontró un anómalo anillo que podía convertirse en una guitarra eléctrica y que luego se volvió su acto central. Rápidamente se adaptó a él y a la guitarra que traía consigo. Lentamente, logró convertirse en una conocida celebridad por la versatilidad y fluidez con la cual trataba su artefacto.
“¡Hola, público!” Marcy gritó a través de su micrófono hacia el mar de personas que la esperaban con ansias. Su banda de apoyo tocó unos cuantos acordes para acentuar su entrada. “¿Están listos para el show de hoy?” Marcy escuchó los gritos de respuesta con felicidad. Hizo un gesto con la mano, el que usualmente activa la transformación de su anillo, solamente para verse con las manos vacías. Su guitarra no apareció. Miro al público desconcertada, viendo como algunos ya comenzaban a suspirar y a irse.
La cantante titular se retiró del escenario pronto después de su incidente. ¿Qué pasó con su anillo? ¿A dónde fue su guitarra? Todo el valor de su persona, de Marcy, estaba en ser un buen acto, una buena cantante y guitarrista. Su destino ahora era sumamente incierto. Si su anillo ya no funcionaba y su acto perdía el factor que lo hacía especial, el público perdería interés para siempre y todo lo que había construido desde su niñez pronto se desmoronaría. Llegó a su camerino y se quitó su ropa de acto, intercambiando las gemas y las blondas por vestimenta mucho más común. Salió del estadio del concierto que pronto estaría siendo dado por otro artista que si valía la pena ver. No como ella y su anillo inútil.
Llegó a su casa derrotada. Mientras caminaba, todo su mundo se derrumbaba a su alrededor. Miró el anillo con tristeza y un poco de furia. Se lo sacó de la mano y lo tiró con fuerza hacia una esquina de su cuarto, siguiendo su camino con la mirada. Luego de rodar por un tiempo, llegó a parar al lado de una cámara digital olvidada.
Antes de descubrir el anillo entre las reliquias de su familia, Marcy estaba interesada en la fotografía. Tomó la cámara y vio las fotos dentro de su almacenamiento. No estaban tan mal. Lágrimas cayeron encima de la pantalla de la cámara. Marcy en ese momento se dio cuenta que toda su vida no tenía que depender de un anómalo anillo-guitarra o de la fama. Ella solía ser feliz con su cámara, tomando fotos de cualquier cosa, hasta que se volvió famosa. Ahora, por este redescubrimiento, ya no era Marcy la cantante. Ahora era Marcy la persona normal que veía valor en cada uno de sus talentos. Especialmente aquellos que no tienen nada que ver con artefactos de dudosa procedencia.
Se puso el anillo de nuevo para apreciar el recuerdo de lo que alguna vez fue. Se sentía bien deshacerse del estilo de vida que tanta angustia le causaba.