EDICIÓN LIMITADA

LA SINFONÍA DE LA VIDA

¿Quién no se emociona al escuchar una sinfonía de Beethoven? ¿Y sabiendo que además era sordo cuando compuso la 9ª? Pues ni Beethoven, con su genialidad, hubiera podido componer la sinfonía en la que nosotros vivimos: la sinfonía de la vida.

Somos notas. Notas, sin las que no podría haber sinfonía. Notas indispensables para que suene esta maravilla. Las notas tienen ritmo y melodía. Las hay corcheas y negras. Las hay fusas y blancas. Las hay que duran y duran, como las redondas, pero las hay livianas, casi imperceptibles, a las que llamamos fusas o semicorcheas. Somos notas y Dios, el compositor que conoce su obra, y cree en ella, y la ama. Y a esa obra la llamó vida.


Tomado de www.pastoralsj.org