FECHA: Domingo, 18 de Mayo de 2025
HORARIO: De 10:00 a 17:30 horas
DESCANSO: Sobre las 13:30 se hará una pausa de 40 min. para comer.
COMIDA: Cada jugador se traerá su propia comida de casa.
APROVISIONAMIENTO: Como siempre, tendremos disponible durante la partida agua, café y alguna otra cosita, cortesía de la Asociación.
ESPECIAL: En esta ocasión, las sesiones de mañana y tarde serán 2 partidas diferenciadas, en las que cada jugador interpretará un personaje distinto en cada una de ellas. Si tienes cualquier duda, consulta al equipo de narración.
No hay medallas.
No hay himnos.
Nadie te recordará.
Eres agente de Vault-Tec.
Aunque apareces en los registros del refugio, en las listas de los supervisores tu nombre estaba marcado. Tú eras parte del refugio. Desde el principio, al igual que tu familia antes que tu. Fuisteis sembrados allí como una semilla invisible, con una única misión: observar, manipular, corregir, y si era necesario… destruir.
Los habitantes del refugio te conocieron como uno más. Como mecánico, como profesor, como vecino. Algunos incluso como amigo. Pero mientras ellos se aferraban a la idea de que estaban protegidos del holocausto radioactivo, tú tomabas nota. Evaluabas. Apretabas tornillos invisibles en el gran engranaje de la simulación.
Vault-Tec no construyó refugios para salvar vidas. Los construyó para probar cómo se rompen. Y tú eras parte de ese experimento.
En el caso del Refugio 79, se dividió a la población en tres niveles jerárquicos, cada uno sometido a una forma distinta de organización social: comunismo asambleario, democracia participativa, y sistema autoritario.
Los agentes insertados como “ciudadanos” actuasteis desde las sombras, introduciendo tensiones, alterando elecciones, favoreciendo conflictos internos. Vuestra labor fue impecable. Hasta que dejó de serlo. Porque el experimento colapsó. El refugio se fracturó. Un conflicto armado se inició entre los niveles y algunos moradores escaparon.
Eso no estaba previsto... Y eso es inaceptable.
Ahora os encontráis aquí, fuera del Refugio 79, en esta instalación subterránea de emergencia, designada como centro de soporte, control de daños y recuperación de activos experimentales. Oficialmente, este campamento no existe, por supuesto, ni tampoco vuestra unidad. Vuestra misión ahora ha cambiado: Ya no sois observadores. Debéis localizar a los moradores fugitivos. Extraer información sobre la ruptura del experimento. Silenciar posibles filtraciones. Y garantizar que los datos obtenidos hasta el momento no se pierdan ni se contaminen.
Para ello, se han activado múltiples unidades operativas:
Patrullas de campo, formadas por agentes entrenados para recuperar información del exterior o eliminar objetivos si es necesario.
Agentes Técnicos para la base, encargados de mantener las comunicaciones, el flujo logístico y el encubrimiento de la operación.
Agentes reciclados del propio Refugio 79, reasignados como recursos de refuerzo.
Como personal de Vault-Tec, todos vosotros sois... infiltrados. Agentes dobles. Suplantadores. Personal encubierto. La sensación de estar siempre observado, siempre evaluado, siempre vigilado es constante. Esta paranoia no es un error. Es parte del sistema, por no decir que es el sistema de Vault-Tec. No se os exige confianza. Sólo resultados. Y cuando no se tienen resultados… Toda desviación del protocolo será registrada. Todo agente que falle será eliminado y sustituido.
No hay recompensas. Sólo supervivencia.
Porto Rosso no se ha construido con ideales.
Se ha construido con miedo, disciplina y fuego.
El Yermo es una tierra de caos. Bandas, supersticiones, utopías fallidas, refugios abiertos como costras, saqueadores que se creen reyes. Pero en medio de todo eso, una ciudad ha prosperado: Porto Rosso.
No por bondad. Sino por fuerza. Aquí, las reglas son simples: orden o muerte. Lealtad o castigo. Justicia… o represalia. Y vosotros sois la voz de ese orden.
Sois emisarios, enviados por el mismísimo Señor Rosso, regente absoluto, fundador y arquitecto de la ciudad. No habláis por diplomacia. Habláis con autoridad.
El motivo de este asedio es claro: Ringo, alias "Cinco Ases", fugitivo, traidor, truhan. Un hombre que en el pasado manchó el honor de la familia Rosso y huyó con la hija del regente, Violetta. Durante años se le buscó, sin éxito. Pero ahora… sabéis dónde está. Y no solo eso: ha fundado un asentamiento. Un lugar llamado Nueva Tennessee.
No importa si son agricultores, rapiñadores o moradores salidos de un refugio. Han dado cobijo a un enemigo de Porto Rosso. Y eso no se perdona.
Habéis llegado con una propuesta: Entrega voluntaria del traidor. Disolución del asentamiento. Evacuación pacífica. A cambio… Vidas perdonadas. Pero si se niegan… vuestros hombres no tardarán en caer sobre ellos.
Vuestra misión es la negociación, pero no desde la humildad, sino desde la superioridad. El mensaje es claro: Porto Rosso no discute. Porto Rosso ordena. El objetivo principal es Ringo. Pero también evaluar el asentamiento: su valor estratégico, su resistencia, sus posibles traiciones. Cada gesto cuenta. La mínima señal de debilidad puede interpretarse como un insulto a Rosso.
Si las cosas se descontrolan… tenéis autoridad para decidir si es mejor la retirada o el inicio de la purga.
Rosso no perdona traidores. Rosso no olvida. Y ahora, Rosso ha venido a cobrar su deuda.
.