Los ecosistemas de IoT consisten en dispositivos inteligentes conectados y adaptados para la web utilizando sistemas integrados, como procesadores, que intervienen para recolectar, transferir y actuar de acuerdo a los datos que adquieren de sus respectivos entornos.
Entonces a través de un software o aplicación se gestionan y controlan, en forma remota y en tiempo real, los objetos que se encuentran conectados a internet. De esta forma, por ejemplo, podes conectar tu celular al aire acondicionado para que se prenda y apague solo dependiendo de tu rutina, o a un reloj inteligente, para que te controle la cantidad de tiempo que caminaste en el día, entre otras formas de utilizar el IoT.