Domingo 25 de mayo de 2025
El alcalde de Lima, Rafael López Aliaga, fue entrevistado y habló sobre diversos temas, incluyendo su gestión, la situación política del Perú, y sus opiniones sobre la corrupción y el futuro del país.
López Aliaga se mostró contento con la difusión de su mensaje en todo el Perú, destacando la importancia de los emprendedores peruanos y la generación de ideas para potenciar el país. Mencionó su experiencia en la UNI, donde enseñaba a jóvenes sobre cómo emprender y los seis sectores económicos en los que Perú es líder mundial.
Hizo hincapié en el sector de la pesca, mencionando la gran biomasa que posee Perú. Criticó la compra de conservas de Tailandia por parte de la Municipalidad de Lima para las ollas comunes, cuando, según él, deberían adquirirse productos peruanos. Atribuyó esta situación a una mafia que bloquea la producción nacional y mantiene más de 50 plantas paradas en la costa peruana. Afirmó que la presidenta Boluarte, al haber sido ministra del MIDIS, conoce esta situación y la atribuye a la corrupción.
El alcalde se refirió a sus reuniones con el ministro del Interior, Arana, para abordar la seguridad ciudadana. Propuso que la presidenta Boluarte declare al Perú en conflicto armado interno, una medida que ya ha tomado Ecuador con resultados positivos. Esta declaración permitiría que las Fuerzas Armadas tomen el control de la guerra contra el terrorismo urbano, identificando como objetivo militar a los "terrucos urbanos", a quienes describió como un "ejército invasor" proveniente de Venezuela y Colombia.
Criticó al Congreso por no aprobar la ley de terrorismo urbano, y resaltó la importancia de la inteligencia policial y militar para combatir este flagelo. Mencionó el éxito de operativos policiales recientes y el uso de motocicletas de alta potencia proporcionadas por la Municipalidad de Lima para cercar a los delincuentes. También defendió la ley que protege a los policías que disparan en acción, contrastándola con la supuesta influencia de ciertos grupos que, según él, buscaban encarcelar a los agentes.
López Aliaga arremetió duramente contra la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), calificándola de "porquería" y afirmando que siempre perjudica a Perú. Acusó a grupos como IDL y a figuras como Susana Villarán y Gustavo Gorriti de ser "enemigos del Perú" y de respaldar la impunidad de terroristas y delincuentes.
En cuanto al caso Brookfield y Ruta de Lima, el alcalde calificó la situación como una "mafia internacional" y un "guion de una película de ficción". Denunció la contratación de un abogado de Brookfield por parte del exalcalde Muñoz para defender a la municipalidad en un arbitraje, considerándolo una complicidad.
El alcalde reveló que un fiscal en Estados Unidos, Andrew Biseman, que previamente trabajó para Brookfield, excluyó a Ruta de Lima del acuerdo de conciliación de Odebrecht, permitiendo que Brookfield comprara la concesión a un precio muy bajo. Celebró que un nuevo fiscal en Estados Unidos haya actuado rápidamente, quitándole la licencia de abogado a Biseman por conflicto de intereses.
Criticó la falta de acción de la Fiscal de la Nación en Perú, atribuyéndola al miedo a Gorriti y a la influencia de una "mafia gorritiana".
El alcalde criticó a los medios de comunicación y al empresariado, acusándolos de ser voceros de la corrupción. Mencionó específicamente a la prensa que, según él, es "esponsoreada" y no investiga a fondo los casos de corrupción. Afirmó que "el 90% de la prensa" son voceros de la corrupción.
Distanció al "empresariado del Perú" (compuesto en su mayoría por micro y medianos empresarios) de un "club de la construcción corrupto" y Capeco, a quienes acusó de buscar seguridad jurídica para delincuentes.
Ante la pregunta de si postulará a la presidencia, López Aliaga manifestó que aún no ha tomado una decisión. Señaló que para él no es fácil, ya que ha dejado una gran cantidad de personas en planilla y ha contribuido a la generación de empleo indirecto. Dijo que ya cumplió su "servicio militar voluntario" y que pensaría en una posible candidatura.
Recordó que hace años le pidió a Phillip Butters que fuera candidato a la presidencia, lamentando que no le hizo caso y que su candidatura fragmentó el voto, lo que, en su opinión, permitió que la corrupción continuara en el Perú y que Castillo llegara al poder. Aclaró que la frase "mi presi" que usa con Butters es una broma entre ellos, dada su cercanía familiar y la ayuda que le ha brindado en momentos difíciles.