El propósito primordial de este proyecto de arquitectura fue mejorar la calidad de la iluminación y maximizar la eficiencia del espacio de almacenamiento en el área de la cocina. Con este objetivo en mente, se llevó a cabo un diseño de cocina en forma de "C", dividido en tres zonas distintas para la cocción, el trabajo y el servicio, ubicando el área de trabajo de manera estratégica frente a la ventana para aprovechar al máximo la luz natural directa.
Para lograr una iluminación óptima en el espacio de la cocina, se implementó un sistema de luz artificial general e indirecto, que complementa la luz natural y permite mantener una adecuada iluminación en todo momento. Asimismo, se realizó un diseño minucioso de los gabinetes, para mejorar el uso del espacio de almacenamiento disponible, y se los diseñó de manera modular para simplificar el proceso de implementación.