Este proyecto fue desarrollado bajo la solicitud del cliente de crear un espacio de concepto abierto que permita recibir visitantes y familiares. Para lograrlo, se propuso la integración de la sala y la cocina, optimizando la funcionalidad del espacio y aprovechando al máximo el ingreso de luz natural para generar una sensación de amplitud y luminosidad.
En cuanto a la elección de materiales, se ha utilizado una combinación equilibrada de materiales de alta calidad, como el piso de madera y la salpicadera de piedra natural, logrando así un ambiente de estilo atemporal y elegante. Además, se ha prestado especial atención a la selección de acabados y detalles decorativos, como las luminarias y los elementos de mobiliario, para crear un ambiente acogedor y sofisticado que aporte valor y funcionalidad a cada rincón del espacio.
En definitiva, el resultado es un espacio diáfano y equilibrado que logra unir a la perfección funcionalidad, estética y calidad, generando una atmósfera confortable y acogedora para el disfrute de toda la familia y visitantes.
Para lograr un espacio de concepto abierto integrado, se realizó una intervención en la tabiquería existente, demoliendo elementos que no afectaran la estructura portante del edificio. Concretamente, se procedió a la demolición del muro que delimitaba la cocina. La sala se mantuvo en su ubicación original, mientras que se requirió reubicar algunos puntos de instalaciones eléctricas y de agua para la nueva disposición de muebles en la cocina