Consolidar la transición plena hacia la democracia participativa, la descentralización del poder político, y finalmente la profunda transformación de la sociedad capitalina, con el fin de reparar las deudas históricas y asegurar la mejora continua de las condiciones materiales, estructurales, ambientales y sociales de la población, asegurándose en todo momento de procurar el bien común a la luz de sus contextos particulares.