Partido Acción Nacional (PAN)
Guerra contra el narcotráfico: Durante su mandato, el presidente Felipe Calderón inició una estrategia agresiva contra el narcotráfico y el crimen organizado en México. Esta estrategia incluyó el despliegue de fuerzas militares en varias regiones del país, en particular en aquellas áreas donde la presencia del narcotráfico era más fuerte. El objetivo principal era combatir a los cárteles de la droga y reducir la violencia asociada al narcotráfico y la delincuencia organizada. Esta política se conoció comúnmente como la "Guerra contra el narcotráfico". Sin embargo, la estrategia también fue objeto de críticas debido al aumento de la violencia y los derechos humanos, así como a la falta de resultados tangibles en la disminución del tráfico de drogas y la captura de líderes narcotraficantes.
Reforma en el sector energético: Calderón impulsó reformas para modernizar la industria energética en México, incluyendo la apertura del sector eléctrico a la inversión privada. Estas reformas buscaban aumentar la eficiencia y la competitividad del sector, así como atraer inversiones para mejorar la infraestructura y la capacidad de generación de energía en el país. Uno de los aspectos más destacados de estas reformas fue la apertura del sector eléctrico a la inversión privada, permitiendo la participación de empresas privadas en la generación, transmisión y distribución de electricidad. Esto tenía como objetivo mejorar la calidad del servicio eléctrico y reducir los costos para los consumidores, así como fomentar el uso de fuentes de energía renovable y la diversificación de la matriz energética de México.
Política de Infraestructura: Durante su gobierno, Calderón aumentó la inversión en infraestructura como parte de su estrategia para fomentar el desarrollo económico en México. Se llevaron a cabo importantes proyectos de infraestructura en áreas como carreteras, aeropuertos, puertos, y transporte público, con el objetivo de mejorar la conectividad y la movilidad en el país. Estas inversiones no solo buscaban estimular el crecimiento económico y crear empleos, sino también abordar las necesidades de infraestructura de las regiones menos desarrolladas y mejorar la competitividad de México a nivel internacional. Sin embargo, estas políticas también enfrentaron desafíos en términos de corrupción, retrasos en la ejecución de proyectos y problemas ambientales.
Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN): Durante el gobierno de Felipe Calderón, México continuó y fortaleció la colaboración con Estados Unidos y Canadá a través de la Alianza para la Seguridad y Prosperidad de América del Norte (ASPAN). Esta alianza, establecida en 2005, tenía como objetivo promover la cooperación trilateral en temas de seguridad, prosperidad económica y competitividad en la región de América del Norte. Bajo la ASPAN, se llevaron a cabo diversas iniciativas para fortalecer la seguridad fronteriza, combatir el crimen organizado y mejorar la integración económica regional. La colaboración en materia de seguridad incluyó la coordinación de esfuerzos para enfrentar amenazas comunes como el narcotráfico, el terrorismo y la migración ilegal. Además, la ASPAN facilitó el diálogo y la colaboración en áreas como el comercio, la infraestructura y la energía, buscando promover un desarrollo equitativo y sostenible en la región de América del Norte.
Tratados de Libre Comercio: El gobierno de Calderón firmó nuevos acuerdos de libre comercio con varios países de América Latina, Asia y Europa como parte de su estrategia para expandir el comercio exterior de México. Estos tratados buscaban diversificar las relaciones comerciales de México y abrir nuevos mercados para sus productos y servicios. Entre los acuerdos más destacados se incluyen el Tratado de Libre Comercio México-Costa Rica, el Tratado de Libre Comercio México-EFTA (Asociación Europea de Libre Comercio) y el Acuerdo de Asociación Económica México-Japón. Estos tratados no solo beneficiaron a los sectores exportadores mexicanos al reducir aranceles y barreras comerciales, sino que también atrajeron inversiones extranjeras y promovieron la integración económica de México en la economía global.
Participación en Foros Internacionales: El gobierno de Calderón mantuvo una activa participación en foros internacionales como el G20 y la Cumbre de Líderes de América del Norte, buscando promover los intereses de México a nivel global y fortalecer las relaciones bilaterales y multilaterales. La participación en el G20, el principal foro económico internacional, permitió a México contribuir a la coordinación de políticas económicas globales y abordar desafíos como la crisis financiera mundial y el cambio climático. Por otro lado, la participación en la Cumbre de Líderes de América del Norte brindó una plataforma para discutir temas de seguridad, economía y medio ambiente con los líderes de Estados Unidos y Canadá, fortaleciendo la colaboración trilateral en la región de América del Norte.
Crisis Financiera Global (2008-2009): Durante la crisis financiera global que tuvo lugar entre 2008 y 2009, el gobierno de Felipe Calderón implementó medidas para mitigar el impacto de la recesión económica en México. A pesar de que el país no fue el epicentro de la crisis, sí experimentó efectos significativos debido a su estrecha integración con la economía global. Para contrarrestar los efectos adversos, el gobierno implementó políticas fiscales y monetarias expansionistas, destinadas a estimular la demanda interna y mantener la estabilidad económica. Se pusieron en marcha programas de estímulo económico y se adoptaron medidas para proteger a los sectores más vulnerables de la población, como el aumento del gasto público en infraestructura y programas sociales. Estas acciones ayudaron a amortiguar el impacto de la crisis y a impulsar la recuperación económica en México.
Brotes de Influenza A (H1N1) en 2009: Durante el brote de Influenza A (H1N1) en 2009, el gobierno de Felipe Calderón gestionó una respuesta nacional a la pandemia de influenza, implementando medidas de prevención, contención y tratamiento para proteger la salud pública. Se llevaron a cabo campañas de vacunación masiva para prevenir la propagación del virus y se establecieron protocolos de emergencia en los hospitales y centros de salud para atender a los pacientes afectados. Además, se implementaron medidas de distanciamiento social, como el cierre de escuelas y la cancelación de eventos masivos, para reducir la transmisión del virus. La respuesta del gobierno fue ampliamente reconocida por su eficacia en contener la propagación del virus y proteger la salud de la población mexicana.
Explosión en la Torre de Pemex (2013): La explosión en la Torre de Pemex en 2013 fue un trágico evento que puso en evidencia las condiciones de seguridad en las instalaciones de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex). La explosión, que ocurrió en el complejo administrativo de Pemex en la Ciudad de México, causó la muerte de varias personas e infligió daños significativos a la infraestructura. El gobierno de Felipe Calderón respondió rápidamente enviando equipos de rescate y apoyo para atender a las víctimas y mitigar los daños. Posteriormente, se llevaron a cabo investigaciones para determinar las causas del accidente y se implementaron medidas para fortalecer los estándares de seguridad en las instalaciones de Pemex. La explosión en la Torre de Pemex destacó la importancia de mejorar la seguridad industrial y la gestión de riesgos en el sector energético de México.
Partido Revolucionario Institucional (PRI)
Partido de la Revolución Democrática (PRD)
Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad (2008):
El Acuerdo Nacional por la Seguridad, la Justicia y la Legalidad, firmado en 2008, fue un pacto entre el gobierno mexicano y diversos sectores de la sociedad para combatir el crimen y fortalecer el sistema de justicia en el país. Ante el creciente problema de la violencia y el crimen organizado en México, el gobierno de Felipe Calderón buscó un enfoque integral que involucrara a todos los sectores de la sociedad en la lucha contra el crimen. Este acuerdo implicó la colaboración entre el gobierno, los partidos políticos, organizaciones civiles, el sector empresarial y la sociedad en general para diseñar e implementar estrategias efectivas de seguridad y justicia. Se establecieron objetivos y acciones específicas para mejorar la coordinación entre las instituciones de seguridad, fortalecer el sistema de justicia penal, combatir la impunidad y promover la participación ciudadana en la prevención del delito. Aunque el acuerdo tuvo como objetivo principal reducir los índices de violencia y criminalidad en el país, su efectividad y resultados fueron objeto de debate y crítica en los años siguientes.
Tratado de Libre Comercio con Perú (2011): El Tratado de Libre Comercio entre México y Perú, firmado en 2011, fue un acuerdo destinado a fomentar el comercio bilateral y la cooperación económica entre ambos países. Este tratado representó un paso importante en el fortalecimiento de las relaciones comerciales entre México y Perú, dos países con economías dinámicas y complementarias. Al eliminar barreras arancelarias y facilitar el intercambio de bienes y servicios, el tratado buscaba promover un mayor flujo comercial entre México y Perú, así como estimular la inversión y el crecimiento económico en ambos países. Además de los beneficios económicos directos, el tratado también sentó las bases para una mayor cooperación en áreas como la inversión, la tecnología, la innovación y el desarrollo sostenible. La firma de este tratado reflejó el compromiso de México y Perú con el libre comercio y la integración económica regional, así como su voluntad de fortalecer los lazos bilaterales en beneficio mutuo.