¿Cuál es el objetivo principal de este protocolo?
Proteger a los estudiantes de situaciones de violencia intrafamiliar, garantizando su bienestar físico, emocional y psicológico, y cumpliendo con las normativas legales vigentes en Chile.
¿Qué señales pueden indicar que un estudiante sufre violencia intrafamiliar?
Lesiones físicas, cambios de comportamiento, ausencias frecuentes y descuido en la higiene personal son indicadores que deben alertar al personal escolar.
¿Qué debe hacer un miembro de la comunidad escolar si sospecha de violencia intrafamiliar?
Debe informar de inmediato al encargado de convivencia escolar, quien registrará el caso de forma confidencial y segura.
¿Qué medidas se toman si se confirma un caso de violencia intrafamiliar?
Se notifica a organismos competentes (como SENAME o Carabineros), se brinda apoyo psicológico y se diseña un plan de protección para la seguridad del estudiante.
¿Cómo se da seguimiento a estos casos?
Se realiza un monitoreo continuo y se evalúa la efectividad de las medidas adoptadas, ajustándolas cuando sea necesario. Además, el personal escolar debe recibir capacitaciones periódicas.
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