¿Cuál es el objetivo principal de este protocolo?
Establecer acciones claras para prevenir y gestionar la salida no autorizada de estudiantes durante la jornada académica, garantizando su seguridad y el cumplimiento de normas institucionales.
¿Qué medidas preventivas contempla el protocolo para evitar fugas?
Controlar accesos con puertas cerradas y personal vigilante, supervisión activa por parte de docentes y asistentes, y comunicación a estudiantes y apoderados sobre las consecuencias de fugarse.
¿Qué se debe hacer inmediatamente tras detectar la fuga de un estudiante?
Informar al encargado de convivencia escolar, registrar el incidente en el libro de actas, notificar a los apoderados y, si es necesario, contactar a Carabineros.
¿Qué acciones se consideran en el seguimiento posterior a una fuga?
Realizar una reunión con el apoderado y el estudiante, brindar apoyo psicológico si se detectan causas de fondo, y aplicar medidas disciplinarias conforme al reglamento interno.
¿Cómo se asegura la mejora continua del protocolo?
Evaluando periódicamente su eficacia y realizando ajustes necesarios con la participación de la comunidad educativa.
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