¿Cuál es el objetivo principal de este protocolo?
Garantizar el cumplimiento de los horarios laborales por parte de los funcionarios de la escuela, promoviendo la responsabilidad y el compromiso con la comunidad educativa.
¿A quiénes se aplica este protocolo?
A todos los funcionarios de la escuela: docentes, asistentes de la educación y personal administrativo.
¿Qué se considera un atraso según el protocolo?
Se considera atraso cuando el funcionario llega después del horario establecido para el inicio de su jornada laboral, sin una justificación válida.
¿Qué medidas se aplican frente a atrasos reiterados?
Primer atraso: Se informa al funcionario.
Segundo atraso: Se envía un recordatorio formal.
Tercer atraso: Se realiza una reunión para analizar causas y buscar soluciones.
Cuatro o más atrasos en un mes: Se emite una notificación escrita con posibles sanciones, y puede aplicarse una medida disciplinaria según el Estatuto Docente o Código del Trabajo.
¿Se consideran las justificaciones de los funcionarios?
Sí, se aceptan justificativos con documentos válidos (como certificados médicos o razones de fuerza mayor), y se fomenta una comunicación abierta para prevenir recurrencias.
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