¿Cuál es el objetivo principal de este protocolo?
Establecer un procedimiento claro y sistemático para gestionar los atrasos reiterados, promoviendo el respeto por los horarios escolares y reforzando la importancia de la puntualidad en el ámbito educativo.
¿Qué se hace cuando un estudiante acumula tres o más atrasos en el mes?
Se registra en el sistema de asistencia y se envía una comunicación escrita a los apoderados informando la situación, solicitando su colaboración para mejorar la puntualidad.
¿Qué medidas se toman para evaluar las causas de los atrasos?
Se realizan entrevistas individuales con el estudiante, reuniones con apoderados y, si corresponde, se identifica si hay factores externos como problemas familiares o transporte, derivando el caso a instancias de apoyo.
¿Qué tipo de intervenciones contempla el protocolo para mejorar la puntualidad?
Incluye la implementación de un plan de mejora, sanciones educativas como talleres y trabajos adicionales, así como reforzamiento positivo a quienes logren mejorar su puntualidad.
¿Cómo se evalúa y ajusta la efectividad del protocolo?
A través del monitoreo trimestral de los atrasos y la capacitación del personal en la aplicación del protocolo y detección de problemas relacionados con la puntualidad.
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