¿Cuál es el objetivo principal del Protocolo?
Establecer un procedimiento claro y transparente para abordar situaciones de agresión verbal y/o escrita de un apoderado hacia un funcionario, garantizando el respeto a los derechos de todas las partes y promoviendo un ambiente escolar seguro y respetuoso.
¿A quiénes aplica este protocolo?
Aplica a todos los funcionarios y apoderados de la escuela, incluyendo docentes, asistentes de la educación y personal administrativo.
¿Qué pasos deben seguirse inmediatamente después de identificar una agresión?
Se debe recopilar evidencia del hecho (mensajes, correos, redes sociales), informar al funcionario afectado sobre sus derechos, y solicitar la intervención del encargado de convivencia escolar o del equipo directivo.
¿Qué sanciones pueden aplicarse en caso de comprobarse una agresión?
Las sanciones, según el Reglamento Interno de Convivencia Escolar (RICE), pueden incluir amonestaciones, restricciones de comunicación con el funcionario afectado, o incluso la pérdida de la calidad de apoderado en casos graves.
¿Qué medidas de prevención contempla el protocolo?
Se proponen capacitaciones periódicas sobre el uso responsable de la tecnología y el respeto en la comunicación digital, además de fomentar una cultura de respeto y diálogo en la comunidad educativa.
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