Lavar ropa era una tarea bastante quijotesca, ya que debía cumplir con siete duros pasos: remojo, restregado con barra de jabón, enjuague, serenada para ablandar la mugre, azotada contra el lavadero, de nuevo enjabonada con la barra y, finalmente, la batida en la lavadora. Eran las épocas del jabón de bola... Pero después llegaron los detergentes, hechos con perborato y silicato, cuyo comportamiento era mejor en el agua que los jabones de bola. Sin embargo, la constante evolución hace que actualmente estén desprovistos de todo tipo de aditivos para lograr una efectiva limpieza, ya que presentan una alta tecnología para arrancar de un sólo tajo cualquier mugre rebelde. Se trata de los jabones en polvo y celulosa que, además de limpiar y sacar las manchas más profundas, no decoloran ni motosean las telas.
Así mismo, las amas de casa hoy pueden disfrutar de los que contienen blanqueador (que ayudan a obtener un despercudido total en las piezas blancas) y de los que incluyen acondicionador, que se encargan de toda aspereza de la ropa.
También están los de lejías blancas, especiales para lavadora, y los que contienen fibro protectores que se encargan de proteger los tejidos de las prendas de color y los de las delicadas. Como parte de las novedades que presenta el mercado, se consiguen detergentes con rico aroma a manzana, a brisa marina, limón y hasta chicle.
Por otro lado, en materia de productos de limpieza, es indispensable hablar de limpiadores de superficies y blanqueadores. Se encuentran los limpiadores de superficies, productos líquidos hechos a base de agua y olor, cuya finalidad es rematar la limpieza de pisos, cocina, y baños, entre otros lugares , con un agradable aroma en la cual estos artículos vienen con desinfectantes.Finalmente, están los blanqueadores que sirven para desinfectar y despercudir sitios específicos del hogar o de la oficina.
Los blanqueadores no sólo cumplen con la función de despercudir la ropa blanca y desinfectar pisos y enchapes, también desempeñan hábilmente otras funciones como:.
* Lavado y desinfección de tanques de agua. Desocupe el tanque por completo, agregue una botella de blanqueador y cinco baldes de agua o 60 litros y lave el tanque con esta solución. Déjelo actuar por cinco minutos, saque esta solución y enjuague el tanque nuevamente.
* Eliminación de bacterias y desodorización de sifones. Aplique media botella de un litro de blanqueador directamente sobre el sifón. Todo quedará limpio y desinfectado.
* Desodorización de limpiones. Mezcle media taza de blanqueador en un litro de agua tibia, sumérjalos cinco minutos y déjelos secar.
* Preservación de la vida de las flores. Mezcle en un litro de agua seis gotas de blanqueador, póngalas en el florero y perdurarán por más tiempo.
* Limpieza y desinfección de neveras. Para evitar el mal olor, es necesario que mezcle dos tazas de blanqueador por cada litro de agua tibia, lave la nevera y déjela secar antes de guardar nuevamente los alimentos.