El actual Principado de Doán fue en la antigüedad un territorio perteneciente a la provincia de Hispania del Imperio romano. Durante siglos, este territorio, geográficamente alejado de los intereses estratégicos europeos, contribuyó poco a la historia del continente. Antes de constituirse en Principado la historia de la región va unida a la del Reino de Aragón, la Corona de Aragón y el Reino de España.

En año VI antes de la fundación (mayo de 2012) un caballero español, llamado Leandro de Doán, construye la Torre de Doán en unos territorios abandonados, siendo nombrado su gobernante en calidad de Barón de la Torre de Doán.

En diciembre de ese año Leandro de Doán vende esta posesión y el titulo un hidalgo llamado Fernando por 88.400 euros, convirtiéndose el hidalgo en Barón de la Torre de Doán y tomando como apellido el nombre de su posesión, pasando a ser conocido como Fernando de Doán.

Siete años más tarde, el 26º día de principios de invierno del año I (15/01/2019), el Barón se declara único soberano de su feudo, independizándose de cualquier otro poder soberano y elevándolo a la categoría de Principado, todo ello por Decreto de Constitución del Principado de Doán.

Las instituciones reguladas en el Decreto de Constitución, Consejo General y Gobierno, no se llegan a constituir y en el año VIII, en los idus de principios de verano (06/07/2025) se procede a una reforma del Decreto de Constitución.