El desafío del cuerpo de educadores de la escuela es apostar a la educación como herramienta activa y método para orientar e incentivar a los VERDADEROS PROTAGONISTAS: LOS NIÑOS/AS/ES para que dejen de ser objeto de la educación y se conviertan en SUJETOS de transformación, reflexivos, críticos, independientes, sensibles, responsables, solidarios, constructores de una nueva forma de ser en sociedad. Admitiendo y reivindicando la idea de pluralidad para que desplieguen toda su potencialidad.