Mascarillas
Aportan hidratación, limpieza y luminosidad, así como otras propiedades específicas como efecto anti-edad o corrector, según cada producto. Así, una mascarilla se presenta como un todo en uno capaz de incidir en el mantenimiento y la belleza de la piel.
A diferencia de las cremas, sus fórmulas contienen altísimas concentraciones de principios activos, lo que las hace actuar en tiempo récord, de una forma casi instantánea. Además, las mascarillas no solo actúan en la capa superficial de la piel, sino que también tienen efecto en la epidermis más profunda.
Mascarilla de barro puro del Mar Muerto con aceites esenciales y eucalipto. Desintoxica la piel, reafirma y realiza una limpieza profunda. Con ginko biloba y betacaroteno. Su poderosa fórmula patentada, seguirá actuando hasta 8 horas después de su aplicación. Dos veces por semana. Para todo tipo de piel incluyendo piel sensible.
Un tratamiento relajante especial para la piel opaca y seca. El beta-caroteno y algas enriquecedoras penetran profundamente para revitalizar la piel, mientras que la síntesis de colágeno da firmeza y estira la piel. Dos veces por semana. Para todo tipo de piel incluyendo piel sensible.
Una mascarilla excepcional formulada específicamente para piel con problemas de acné, piel dañada, poro abierto, exceso de grasa o resequedad. Balancea los niveles en la piel, recupera el tono natural, corrige imperfecciones, dando una apariencia uniforme. Dos veces por semana. Para todo tipo de piel incluyendo piel sensible.
Mascarilla energizante con calentamiento térmico instantáneo. Purifica al destapar los poros, absorbe exceso de grasa y desintoxicar. Con berro y Kaolín (arcilla blanca). 2 veces por semana.
Mascarilla en gel con efecto peeling, que ayuda a remover el exceso de grasa, recupera el tono natural de la piel. Remueve impurezas y desintoxica la piel. Dos veces por semana.