Punto de partida

En este portafolio que iré montando a lo largo del máster quiero explicar primero quién soy y cuál es mi bagaje. Además, voy a daros algunas ideas previas que tengo sobre lo que significa ser profesor de lenguas. En otras palabras, qué estudios previos tengo y cuáles son mis intereses.

Así pues, soy una chica joven que en julio de 2018 se graduó en Lenguas Aplicadas y que cursó el perfil formativo de las lenguas en entornos educativos. Gracias a estos estudios tengo una primera base de mi futura profesión. No obstante, a pesar de haber dicho futura profesión, llevo algunos años dando clases particulares de español y catalán como lengua extranjera. Sin embargo, y muy a mi pesar, no me puedo dedicar completamente a ello todavía. Otro curso que realicé en esta línea fue hace dos veranos (en el año 2016) llamado Iniciación a la enseñanza de español como lengua extranjera impartido por Idiomas UPF.

Creo que la enseñanza de español como lengua extranjera se ha puesto muy de moda, pero que es muy importante que los docentes hayan adquirido previamente una formación. Pues saber cómo enseñar las lenguas, con qué frecuencia, y qué metodologías van a servir para nuestros objetivos es de suma importancia. Yo misma he vivido hacer cosas con mis alumnos “simplemente por practicar la lengua meta” y al no tener objetivos concretos, esas actividades no han servido de gran cosa. No obstante, poco a poco me he ido formando y mejorando en este aspecto y espero que este máster me de las herramientas que necesito para seguir creciendo, para pasar de un Pichu, a un Pikachu, y de un Pikachu a un Raichu que sigue formándose y trabajando duro para aportar a sus alumnos lo mejor posible.

Con la ayuda de mi breve experiencia y gracias a algunos conceptos que he aprendido en el grado, voy a exponer a continuación las cualidades que creo yo que debe tener un docente. Quiero dejar constancia de que algunos temas los desarrollaría mucho más, pero no me bastarían varias páginas para plasmarlo. Así pues, lo dejo como algunas ideas y tal vez vaya retocando a lo largo de los días la redacción para que se entienda mejor la idea que realmente quiero reflejar y con la terminología más técnica que vaya aprendiendo a lo largo del curso. Asimismo, se debe tener en cuenta que soy una profesora de lenguas en formación y, por ello, puede que al final del máster algunas de estas ideas previas cambien para moldearse a mis nuevos conocimientos y percepciones.


Un buen docente de lenguas debe

  • tener una buena competencia metodológica. Tener claros los objetivos a los que se quieren llegar a lo largo de las secuencias didácticas, saberse planificar bien y hacerlo teniendo en cuenta el alumnado y el análisis previo de necesidades;
  • tener una buena competencia comunicativa. Saber transmitir eficazmente;
  • conocer los diferentes enfoques y metodologías pedagógicas, así como debe conocer las obras de referencia por las cuales debe regirse en algunas ocasiones (MCER, PCIC);
  • hacer partícipe a los alumnos promoviendo la interacción y el uso de la lengua meta del aprendizaje;
  • tener en cuenta que una misma actividad no va a funcionar igual con todos los alumnos y debe ser el docente quien se adapte;


Forges
  • conocer profundamente la lengua meta para poder explicar los fenómenos lingüísticos a sus aprendices (no vale decir porque soy nativo y eso no suena bien);
  • adoptar un papel de guía en el aprendizaje dejando al alumno que explore y deduzca las reglas lingüísticas;
  • someterse a constante revisión y auto crítica para mejorar;
  • ser capaz de crear sus propios materiales o adaptar otros de existentes con el fin de acercarse más a sus alumnos y a sus objetivos;
  • ser capaz de evaluar todas las actividades que produzcan los aprendices. No necesariamente en formato aprobado-suspendido, sino otorgando retroalimentación durante el proceso de aprendizaje para que el alumno pueda integrar estas correcciones en su tarea final;
  • saber que la evaluación debe ser lo más fiable, válida y factible posible y, por consiguiente, buscará triangular la evaluación.

Seguro que me he dejado muchos aspectos importantes, pero si me acompañáis en mi viaje de Pichu a Pikachu, seguro que aprenderemos mucho juntos.