En los últimos años el porno en España está experimentando uno de los crecimientos más fuertes que ha experimentado jamás el porno en ninguna parte; nos adentramos en la era del porno español. Uno de los sectores eróticos donde se vivió este gran auge en contenidos pornográficos fue Alemania, hace unos años (10-20 años). De hecho el porno alemán se convirtió en un referente del porno digamos más fuerte, hardcore e insensible. Durante la época del destape, a partir de los 90.
Luego vino el gran destape erótico en Estados Unidos, dónde el porno, de la mano de Play Boy, vivió una de las mayores revoluciones que se podrían llegar a concebir; tanto en calidad de imagen, argumentos, dureza de las escenas… El porno empezaba a tener calidad, estaba pensado, tanto en la vertiente más dura cómo en su inteligencia. Fueron y son, grandes épocas en el porno
También merece la pena mencionar la evolución del porno en los países asiáticos, dónde este estaba prohibido hasta los años 80, y a partir de una série de películas eróticas, y de la aceptación del público, el gobierno se vió finalmente obligado a autorizarlo… o algo así. En realidad la forma de salvar esta prohibición, “se toleró”. Todo el porno distribuído, ya fuere de pago o gratuíto (sin registro y accesible) debía estar censurado. Es decir, no se pueden ver órganos sexuales a la vista. Todo debe ser tapado.
Pero hoy en día quien tiene el honor de mantener el liderazgo sobre la industria del porno, es el porno español. La cosa es que el porno se cualificó tanto, con actrices y actores tan preparados… que surgió el deseo en el contenido de porno amateur. Es decir, los usuarios demandaban un sexo en sus pantallas más real. Lógico, ya que la mayoría de las escenas eróticas que se propagaban eran francamente irreales, con unos estereotipos de belleza y erotismo que confundían a sus consumidores y asentaban precedentes peligrosos, del todo alejados de la realidad sexual que mantenían los consumidores de porno habituales (la gran demanda).
Ahí surgieron las webcams, grabando escenas hechas por usuarios amateurs que querían compartir sus momentos más íntimos. Ese tipo de porno incentivo un re-estilo conceptual del porno; cada vez, las actrices porno del estilo “playboy”. Actrices con apariencia más real, o digamos “humana”, empezaron a tomar peso y a empezar a participar en las escenas. Por ejemplo ahí, en ese momento, entró Sasha Grey.
Todo esto fue interpretado por una industria cinematográfica (erótica) española, muy acostumbrada a reversionar grandes éxitos provenientes del mercado de Estados Unidos. Un nuevo modelo visual surgió de las mentes que supieron interpretar los agrados del mercado a través de esa demanda del contenido amateur, convirtiendo así el producto pornográfico español en una de los contenidos más demandados actualmente. Todo ello gracias al porno amateur español, buque insignia de la armada hispana.
De hecho, a día de hoy, grandes páginas cómo por ejemplo Xvideos o Pornhub, ya han adaptado sus contenidos para que el contenido hispanoparlante tenga una presencia muy fuerte en el mercado. A día de hoy, el gran mercado del consumidor porno se divide en 2 nichos muy fuertes; el español, o el americano.
Con todo esto que queremos decir? Pues que nos sentimos muy orgullosos de toda la industria del porno en España y creemos que merece la pena que se siga apostando e invirtiendo en ella ya que esta nos puede posicionar cómo industria cinematográfica, ya que desde luego lo que es la industria del cine normal no lo va a hacer….