La importancia de contrarrestar los discursos de
odio en redes sociales
La Real Academia Española define el odio como “antipatía y aversión hacia algo o hacia alguien cuyo mal se desea”. En este sentido, los discursos de odio representan una forma de expresión que transmite agresiones verbales o simbólicas dirigidas a un individuo o a una comunidad. En redes sociales se manifiestan a través de comentarios discriminatorios, amenazas, memes ofensivos o publicaciones que incitan a la violencia física.
Cuando hablamos de discursos de odio en redes sociales tenemos a dos personajes principales que son el emisor y el receptor. El emisor es aquella persona que genera y difunde discursos de odio, generalmente de forma impulsiva o agresiva comúnmente llamados “haters”. Esta conducta resulta favorecida por el anonimato o la sensación de seguridad que ofrece una pantalla, lo que conlleva a que el emisor se sienta libre de actuar sin restricciones, ya sea buscando reconocimiento o manifestando sus emociones termina afectando negativamente a otras personas.
En cambio el receptor es la persona que recibe de manera constante discursos de odio dirigidos hacia su persona. Esta exposición puede afectar a nivel emocional, como a nivel psicológico desarrollando un fuerte sentimiento de rechazo social así como la manifestación de ansiedad y/o depresión.
En una entrevista realizada por este medio de prensa a jóvenes de entre 15 a 18 años se les cuestionó lo siguiente “¿Qué proponen para contrarrestar los discursos de odio en redes sociales?” a lo que más de la mitad de los jóvenes respondieron: “La mejora de políticas y reglamentos en las plataformas digitales”, lo cual nos detona el siguiente cuestionamiento “¿buscamos que una plataforma regule nuestras conductas acerca de los discursos de odio?”
Mark Zuckerberg, CEO de Meta realizó un comunicado el pasado 7 de enero del 2025 en la página oficial de Meta, resaltando lo siguiente: “Las plataformas de Meta están diseñadas para ser lugares donde la gente pueda expresarse libremente. Esto puede ser un caos. En plataformas donde miles de millones de personas pueden expresarse, todo lo bueno, lo malo y lo feo se muestra. Pero eso es libertad de expresión.”; Por lo tanto Meta ha modificado sus políticas y ahora se han eliminado varias restricciones en temas como la inmigración, identidad de género, referirse a las personas con términos comparativos de animales, enfermedades, entre otros.
Esta ha sido una de la noticias más significativas por parte de Meta, dado que ahora se permitirá todo aquel contenido que previamente había sido eliminado, así que para lograr un cambio ya no depende de una plataforma que regule nuestras conductas, si no que es tarea de todos y todas identificar, rechazar y actuar frente a los discursos de odio en las redes sociales, para construir comunidades digitales más seguras y solidarias. Se debe tomar conciencia de las consecuencias que estos discursos generan desde el rol del emisor, que canaliza sus emociones afectando así al receptor, quien sufre afectaciones emocionales y psicológicas. Al final, no se trata solo de callar el odio, sino de alzar la voz por el respeto, empatía y humanidad. Porque en cada palabra que elegimos, también elegimos el tipo de sociedad que queremos construir.
Por: Kenia Cuervo