Integrantes:
Ariana Belén Franco Miramontes
Emmanuel Moncada Álvarez
José Daniel Tirado Ramírez
Asesores:
Braniff de la Torre Valdovinos
Javier Mauricio Antelis Ortiz
Introducción
Las interfaces cerebro-computador (BCI) basadas en potenciales visuales evocados de estado estable (SSVEP, por sus siglas en inglés) han sido tema de investigación en los últimos años por ser herramientas capaces de brindar comunicación y control a personas que han perdido la habilidad del habla y control del movimiento (Bondre & Kapgate, 2015). Los SSVEP son potenciales evocados que se observan y detectan en señales de electroencefalograma (EEG) como respuesta a un estímulo visual que parpadea a una frecuencia determinada. Las BCI controladas por potenciales visuales evocados se basan en la tarea mental de atención que selecciona el usuario para identificar la orden que desea comunicar al mundo exterior (Antelis, Rivera, Galvis, & Ruiz-Olaya, 2020). El usuario al estar prestando atención al estímulo visual seleccionado a cierta frecuencia provoca que su actividad cerebral se registre en el encefalograma a la misma frecuencia del estímulo (Zhanga, Zhou, Jin, Wanga, & Cichockib, 2015). Cada comando de la interfaz establece una orden específica y parpadea a una frecuencia única. La señal registrada en el encefalograma es procesada para detectar la frecuencia de estimulación para posteriormente generar la respuesta que el usuario desea utilizar. Este tipo de interfaces son fáciles de utilizar ya que no requieren un entrenamiento del usuario previo a su uso y solo se necesitan los electrodos que registran las respuestas de la corteza visual. La adquisición de la señal es por medio de electrodos que son colocados de acuerdo con el sistema 10-20; al solo necesitar las señales de la corteza visual, es posible utilizar solamente los electrodos colocados en el occipital, pero por experiencia en investigaciones pasadas, solo se utilizarán los electrodos centrales (Oz y POz) por ser los canales donde se captan mejor los potenciales evocados.