MADRUGADA


Estoy sentado a mi mesa

oyendo un tango que nadie escucha.

Casi las cinco de la matina

y hay un recuerdo que me hace burla.

En la ginebra aburrida

voy evocando mi vida...

Y detras del ventanal,

el desfile matinal

de los que ganan su pan.


La noche ya larga el mazo

y talla la madrugada,

con un sol medio dormido

que alumbra el tranco aburrido

del boton de la parada

y un punto trasnochador

de silbo y taco al compas

se va de atorro al comboy.


En mil estaños nocheros

y en escolazos de madrugadas

palme una vida, casi vacia,

y hoy que hago cuentas no tengo nada.

En la ginebra aburrida

sigo evocando mi vida

y la bronca de saber

que los años que se van

ya nunca podran volver.