HERMANO


Hermano, yo que vos le doy la biaba

no es propio que ella juegue con dos cartas.

Si es triste

que te dejes basurear

y que te quiera cachar

una mujer.

Hermano, porque sos mi buen amigo

y en todo como tal te distingue,

no debo permitir, nunca jamás,

ni callar así nomás

lo que te hacen por ahí.


No te sabe respetar,

si te puedo asegurar

que la he visto con mis ojos

ni merece tu pasión,

si no tiene corazón,

esa es la pura verdad.

Ella te engrupe muy bien

ella se porta muy mal,

vivo de esto convencido,

se ríe de tu bondad

si no sabe más que hacer

maldad.


Hermano, te conviene hacerme caso.

¡Abrite y largala por baranda!

No sea

que hoy o mañana, tal vez,

con la gente te topés

y te arruinás.

Piantala, que elementos de esa clase

tan sólo sirven para envenenar

y un hombre como vos, puede tener

a tu lado otra mujer

que no te sepa fallar.