FLORES NEGRAS


Las flores negras que me diste un día,

nocturnalias tristes de tu gran amor,

como ilusiones de la vida mía

ya están marchitas de mortal dolor.

Junto a las cartas de las frases locas

que tu me escribías, las flores están;

hay dos unidas, cual nuestras bocas

de amor que se unían... ¡ya no se unen más!


Mi amor estaba así, como dormido;

cuando tú llegaste se despertó,

y entre las risas y los gemidos

de luz y gloria se iluminó.

Después... mil noches de placer y ensueño,

tú junto a mí, temblando de emoción.

Sublime engaño de saberme dueño

de tus encantos, de tu ardiente corazón.


Ya no recuerdas las fragantes citas

en el parque en sombras, donde se extravió

el alma blanca de una margarita

cuando tu mano cruel la desojó.

Las flores negras que me diste un día,

nocturnalias tristes de tu loco amor,

me están hablando de tu agonía

de luz... de la noche de tu frío adiós.