CUESTION DE GANAS


Lo mismo que a vos, me cuesta seguir

buscando el motivo para sonreír.

Temiéndole al diario te aviso y la cruz

ni hablemos de impuestos, del gas y la luz.

Me rompo las manos como un belinún,

salteado de faso y de vino común.

Después, al sumar, me agarra la tos

que ganas de odiar lo mismo que vos.


Y aún tengo ganas de andar pelándole

a las cosas de la vida que duelen más.

Ganas, aquellas mismas viejas ganas

atrevidas de repechar.

Si un tropezón me hace empujar,

una emoción me hace llorar.

Pero de ganas, mejor ni hablemos,

todavía tengo ganas para soñar.


Me asusta pensar el mundo en que estoy,

que los noticieros sean de “convoy”.

Que un día mi suerte se pueda borrar

y entonces, qué importa quién era y quién soy.

Verás que tu par, no es par ni es igual,

que la medianera no está en la mitad.

Te invito a volar como supermán,

o la pensadora nos manda al diván.


Y aún tengo ganas de andar pelándole

a las cosas de la vida que duelen más.

Ganas, aquellas mismas viejas ganas

atrevidas de repechar.

Si un tropezón me hace empujar,

una emoción me hace llorar.

Pero de ganas, mejor ni hablemos,

todavía tengo ganas para soñar.


Me banco vivir

y el ruido infernal

total los silencios

me van a sobrar.