AVERGONZADO


Perdoname, vieja, si no te he cumplido

y si nunca he sido

como ansiabas vos.

La vida trampera me fue dando soga

y me fui de boca

tras una ilusión...

Uno agarra un mango y en noches de copas

cava al fin la fosa

de su perdición...

¡Y lo peor de todo fue que, mientras tanto,

vos pagaste en llanto

mi equivocación!


Es por eso que tarde en ir a verte.

¡Me avergüenza encontrarme frente a vos!

Pues aunque ya me cueste convencerte,

para mí sos más grande que Dios...

Porque si este es a veces implacable

con los que se equivocan como yo,

vos, mi vieja, por buena y por ser madre,

sos la imagen más pura del perdón.


Para mi inconciencia no pido disculpas,

pagaré mis culpas,

si es que hay que pagar.

Pero a vos te digo que tengo vergüenza,

¡por las horas perras

que te hice pasar!

Aunque uno no es malo se cree muchas cosas

y al final se porta

de un modo que es cruel.

Y fuiste, vos vieja, para peor desgracia,

¡quien pagó las malas

que yo me busqué!