La dos versiones de la obra aquí mostradas se titulan "O rapaz do piao" (El chico de la peonza).
La primera de ellas es un óleo sobre tela no firmado y tiene unas dimensiones de 61,5 x 51 cm.
José António Benedito Soares de Faria e Barros, autodenominado Morgado de Setúbal, nació en Mafra (Portugal) en 1752. Tras los primeros estudios seguidos en Mafra, llegaría a Setúbal con su familia, hacia el año 1770, donde regentaba el Morgado dos Soares, que llegó a heredar.
La pintura de Morgado de Setúbal es típicamente un caso de autoformación, ya que, desde un punto de vista estrictamente técnico, su pintura denota una ausencia de práctica de taller con deficiencias en la preparación de los lienzos y en el uso de aglutinantes. Desde un punto de vista artístico, el análisis de sus primeros años de producción denota, sin embargo, una gran evolución que también parece indicar un esfuerzo individual y solitario. Se entregó con mucha aplicación al arte de la pintura y logró ser un perfecto imitador de la naturaleza en la representación de fuegos, metales, plumas y pelos de animales. No fue menos admirable en los retratos, de los que aún quedan muchos.
Murió en Setúbal, de un ataque de apoplejía, en 1809. Nunca se casó y tuvo una hija que no pudo legitimar.