Una curiosa concomitancia histórica ha dejado perpleja a la humanidad a lo largo de los siglos. En un estrecho lapso temporal entre 700 y 500 años antes de la era común, surgieron figuras extraordinarias como Buda, Sócrates, Mahavira, Lao Tse, Confucio, Zaratustra y Pitágoras cada uno en un contexto cultural y momento histórico completamente distinto.
El Siloismo representa un sentimiento humano planetario de profunda resonancia. Es una nueva sensibilidad que emerge como una respuesta vital.
Esta nueva espiritualidad encierra un nuevo Evangelio social que resuena profundamente con los desafíos y aspiraciones contemporáneas.
Su relevancia se destaca en momentos de crisis, fracasos y en la inquietud ante la muerte, infundiendo una trascendencia que trae consigo una perspectiva renovada.