Douglas Juárez:
“Haber fotografiado la recaptura de El Chapo Guzmán fue bastante emotivo para mí, porque esa cobertura dio el cierre de mi vínculo con los medios escritos”
Por: Karen Chup
La pasión de Douglas Juárez es la fotografía, sin duda, desde aquella vez, como él cuenta, que ingresó al cuarto oscuro de su universidad y vio la transición de una imagen en negativo, que, al ser capturada por una cámara, se convirtió en una fotografía. Ahí surgió el enamoramiento de este trujillano con la cámara. Desde ese entonces, buscó adquirir más conocimientos. Viajó a México en el 2009, donde pudo expandir aún más su talento, incursionó en el fotoperiodismo en varios medios, ganó muchos premios y creó, junto a su esposa, lo que es hoy Runafoto, un emprendimiento que busca que sus alumnos no solo aprendan de fotografía, sino de la vida misma, y cómo ellos mismos pueden emprender ayudados por su pasión en este arte.
El Detector les invita a saber más sobre este reconocido fotógrafo.
1. ¿Cómo nace su pasión por la fotografía?
El enamoramiento sucedió en el cuarto oscuro de la Universidad Privada Antenor Orrego cuando cursaba el segundo ciclo aproximadamente de la carrera de Ciencias de la Comunicación. Dentro de esa experiencia me tocó empezar a aprender y entender cómo una imagen es capturada por una cámara análoga, y que ese negativo se convierta en un archivo original de la fotografía analógica y procesar todo a través de un cuarto oscuro para tener el positivo del papel, me gustó mucho esa transición, ese viaje, porque estabas completamente a oscuras, en un espacio con una luz que irradiaba en un punto y poder hacer que tu mirada se vuelva visible y tangible, es pues cuando me empezó pues a gustar.
Fue como una sinergia entre ambos. De ahí obviamente me dediqué a meterle mucho punche al curso de fotografía y empezaba a entender que no solamente la cámara me permitía hacer tangible lo que miraba, me permitía también poder hacerla mediadora para transmitir mensajes cuando viajaba.
Si tengo que mencionar dónde encontré el gusto con la fotografía sería en las puertas del cuarto oscuro de la universidad.
2. ¿Qué enseñanzas recuerda de su estancia en México para su formación profesional?
Yo viajé a México en 2009. Digamos que no solamente fue un aprendizaje a nivel profesional, sino también fue una enseñanza a nivel humano.
Me tocó como todo migrante llegar a un país donde no conocía a nadie, donde tuve que amoldarme, buscar un empleo. Tardé meses en conseguir un empleo en un medio de comunicación escrito.
En ese tránsito de buscar trabajo, me dio la oportunidad de tener concursos ganados y becas también ganadas para viajar por el interior de México, que me permitió tener un roce con editores de fotografía nacional en ese país, y también conocer a fotógrafos de talla internacional como el fallecido Christian Poveda, quien tiene una película llamada “La vida loca”, una historia de las pandillas de la Mara Salvatrucha y Mara 18 en El Salvador. También me permitió conocer un taller de fotografía y cine documental.
El hecho de exponer fotografías en el centro de vinculación internacional, en la Universidad Autónoma en el estado de Hidalgo y empezar a ganar muchos premios a nivel personal, fueron la base y la contundencia para poder trabajar en los medios de comunicación.
Cuando empecé a trabajar como fotoperiodista, empezábamos a hacer una asociatividad con otras fotografías y hacer colectivos donde el aprendizaje era democrático. Me gustaba mucho esa contractura compartida, compartían libros, prestaban textos.
Hicimos muchos proyectos con el gobierno en México y también muchas historias y trabajos que hice para organizaciones y medios de comunicación. Pasé de ser fotógrafo de base de un diario a la jefatura; al cargo de editor de fotografía, durante 3 años, y dentro de este trabajo me topé con medios de comunicación regionales y nacionales.
Pude no solamente trabajar, sino también estudiar la carrera de Fotografía Profesional allá, en el Instituto de Fotografía Arte y Diseño, que es como mi segunda alma mater, así por decir, lo que obviamente me dio la posibilidad de poder tener una visión también tan amplia.
México fue para mí un trampolín para formarme como fotógrafo y entender la escasez de cultura y falta también de educación en Perú, específicamente en provincias…
3. ¿Cuál es la situación que más recuerda de sus años como fotógrafo?
Haber fotografiado la recaptura de El Chapo Guzmán, famosísimamente conocido y en su tiempo el más buscado del mundo pues tuvo un escape por un túnel, todos conocemos esa historia. En 2016 llegué a verlo a los ojos y a fotografiarlo cuando lo estaban trasladando en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez tras su recaptura. Ese día fue bastante emotivo para mí, porque justo esa cobertura dio el cierre de mi carrera como fotoperiodista o al menos el vínculo con los medios escritos.
En ese entonces trabajaba para el diario La Industria en Perú, pero estaba en México comisionando para una agencia internacional y, bueno, tuve que descartar por completo los medios y me retiré.
Me retire oficialmente de depender de los medios de comunicación; pero no me retiré del oficio, pues sigo haciendo fotografías para agencias, de una manera más lenta, porque ahora me dedico exclusivamente a la educación y hacer otras cosas.
4. ¿Cómo surge Runafoto?
Runafoto se empieza a concebir en el 2012 en México, junto a Beatriz, la cofundadora (también su esposa). Ella desde su experiencia como licenciada en Educación ve planeaciones, temas curriculares, evaluación docente, dosificación de clases; y de mi lado, la parte comunicativa, mi experiencia en la calle, mi experiencia de contar historias.
Empezamos a convertir la casa en un espacio para dar clases y capacitábamos a algunos periodistas de la ciudad de Pachuca de Soto que pertenece al estado Hidalgo, a una hora de la Ciudad de México.
Armamos un diplomado, lo presentamos en algunos institutos y nos aceptaron, empezábamos a dar clases en institutos y nos parecía chévere porque aparte de tener el empleo como fotógrafo en un medio, tiene la posibilidad para educar a más jóvenes, entonces nos dimos cuenta que la gente venía, la gente llegaba incluso en la casa faltaba espacio, usamos los papelotes y cosas y cuando ya empezamos a mirarnos y decir bueno… hay que hacerlo… pero pensemos, cuando tú vas a la Ciudad de México y caminas por la capital o alguna provincia encuentras un montón de ferias de fotografías, de libros de fotos, institutos, asociaciones, museos, galerías, encuentras de todo, el gobierno en eso era muy cultural que le inyecta mucho dinero.
Entonces dijimos: “acá no porque acá hay, vayamos a un punto donde haya una necesidad”, entonces vinimos en el 2012 a Trujillo y aquí empezamos a mapear, duró un año el estudio del mercado, antes de empezar a tomar las decisiones y en junio del 2013 empezamos con Runafoto, con siete estudiantes que se convirtieron en portavoces. Entre ellos y uno de los más destacados, quien ahorita es muy activo es Hans Lázaro, quien tiene el cargo de editor de fotografía en el diario La Industria, él fue el segundo alumno matriculado.
Runafoto nos dio esa posibilidad de que obviamente el proyecto siga creciendo, estuvimos en un espacio bien pequeñito, los vidrios se convirtieron en pizarras, pegábamos las fotos, no había cañón, no había laptop, simplemente la voluntad de hablar. César Clavijo también fue alumno, en la segunda promoción.
Y empezamos a tener un diálogo más horizontal y democrático con todos, y así es como Runafoto pasa ahora a tener unas 25 000 personas aproximadamente y que tiene sedes en todo el norte.
Douglas Juárez, comunicador y fotográfo, junto a su esposa, Beatriz Ramírez, pedagoga, fundaron Runafoto. Ambos aportaron su experiencia desde sus campos. Foto: Facebook.
5. ¿Qué significa para usted Runafoto?
Hoy en día Runafoto no es solo lo complementario a mi vida, sino es la plataforma que nos ha permitido unir miradas y que esas miradas tengan un solo lenguaje, y que finalmente sea como pretexto para que la cámara o la fotografía sirva para transformar, para empoderar y para cambiar los estados de ánimos y mejorar la calidad de vida de las personas.
Yo creo que Trujillo no podría concebirse sin el espacio, porque los jóvenes lo identifican tanto y de hecho hemos tenido que abrir diferentes grupos, porque están muy conectados y van a Runafoto por un tema de filosofía, hay una posición de familia.
Eso también ha sido muy importante dentro de las comunicaciones que nosotros hemos realizado como fundadores y por todas las cosas que nos ha tocado hacer. Vamos a cumplir 9 años en este junio y estamos próximos a hacer muchas cosas más para el proyecto, siempre buscando diferentes tipos de cosas para poder hacerse notar también.
6. ¿Qué es lo que trata de inculcar en sus alumnos?
Después de haber ganado como organización el Premio Protagonista del Cambio de la UPC de Lima y haber sido parte de los seleccionado del premio Kunan, Marcas que Marcan Tejiendo Puentes y Youth Action Net en Estados Unidos y ahora premios por la CONACO a nivel de empresarial, me refiero al detalle de cómo es que se concibe la estructura, nosotros vimos mucha necesidad en las universidades, porque me pasó a mí, el que los jóvenes tengan una incubadora negocios, que en la ciudad fluyen, incluso hasta se materializan, pero no se hacen sostenibles, por eso para nosotros es muy importante que dentro de la educación que se le da a los jóvenes haya una formación que va a partir de la posibilidad enorme que da la fotografía en diferentes tipos de campos o ramas que tú puedes abordar y cómo es que esto te puede ayudar a concebir y generar, no solamente una organización, no solamente una empresa.
Nuestra información es una formación que tiene que ver con una persistencia social, donde existe obviamente una visión empresarial muy amplia, hacemos que los jóvenes vayan a la par de sus carreras y también tengan de la mano, una empresa especializada en fotografía y pueden obviamente concebir.
7. ¿Cuál es la experiencia más bonita que ha tenido?
Tuve la oportunidad de dirigir hasta ahora cuatro películas. Una de ellas y la más representativa, haciendo la dirección de foto y la dirección total, es el cortometraje que fue financiado por el Bicentenario Perú llamado “La Libertad de Trujillo”, es un cortometraje de historia, que habla sobre la vida de Torre Tagle y cómo entre cartas con San Martín llegan a independizar Trujillo, por eso tenemos nuestro 29 de diciembre como el día que nos dieron la libertad.
Me gustó mucho porque fue un despliegue de 50 personas, 30 actores y 20 en producción. Yo estaba dirigiendo a gente que venía de Lima muy preparada y me gustó mucho esa dinámica, como saltas de mirar, procesar, ser muy compositivo con el cuadro a trabajar con cuadros en movimiento y poder dirigir. Tuve que aprender mucho y me esmeré mucho y salió perfecto. El guion lo escribió la misma tataranieta de Torre Tagle; también tener un guion escrito por la propia tataranieta fue algo para muy emotivo y espectacular.
Actualmente acabamos de publicar la película “La Rebelión de Mynchonamo”, también histórica. Lo presentamos en el Puerto Malabrigo, y además aporta a la educación y cultura. Trabajar con EsSalud para hacer el documental “Respira”, y luego el documental “Tiempos de totora”, el cual fue premiado por el Festival de Cine en Trujillo.
8. ¿Cuándo siente que es el momento de “disparar” la cámara para tomar una fotografía?
La fotografía va más allá de ser meramente mecánica y responde a un tema mucho más íntimo, más personal. Tú tienes que sentir lo que estás mirando, es como un enamoramiento; ves la escena, al personaje, lo miras a los ojos y ves cómo la luz lo envuelve o como los elementos contribuyen al personaje y empieza ese enamoramiento.
El fotógrafo es impulsado por procesos cerebrales por el tema de la creación de imagen; pero, también es impulsado por un tema visual, porque nuestros ojos son los que se conectan.
Cuando tienes ese impulso, es un sentimiento que se contrae dentro de ti y que necesitas hacerlo salir, y la única forma de liberar esa tensión, poder vincularte y tener esa imagen es hacerlo tangible, hacerlo artesanalmente.
Douglas Juárez dice que tomar una fotografía es como un enamoramiento. Foto: Facebook.
9. ¿Un fotógrafo nace o se hace?
No creo. Todo es un tema de aprendizaje, te vas especializando y generando tu estilo. Hay muchos casos de fotógrafos que en el camino fueron economistas, como Salgado y de pronto se convirtieron en fotógrafos.
Es una formación que obviamente te exige nutrirte profesionalmente de diferentes tipos de ámbitos de las artes, yo como fotógrafo consumo cine, series donde haya planos que me contribuyan, consumo algunas veces algunas novelas, libros, fotolibros, fan cine, consumo la calle, donde veo mucho, miro mucho, y referencias en plataformas digitales.
Creo que la formación como tal va a depender mucho de cómo el fotógrafo se vincule con el uso de estos elementos.
10. ¿Cuál es su película preferida?
Mi película prefería comercial, se llama… es media cursi, pero es mi preferida por un tema personal. Se llama: “Quiéreme si te atreves”. Es una película que compartí mucho con una compañera de vida de 5 años, y pues ahí hay un jueguito inocentón que mantuve mucho tiempo con ella, y que tiene una historia bien particular.
11. ¿Cuáles son los autores que han marcado su vida?
Ahora me dedico a leer temas relacionados al emprendimiento; pero, los clásicos por ejemplo Paulo Coelho, me almorcé todos los libros; García Márquez. De los locales, Umberto Jara, Santiago Roncagliolo, también el propio César Clavijo que publicó su libro “Devuélveme tu historia”.
Y, luego, autores como Sebastião Salgado, Robert Capa, y varios otros. Pero ahora estoy más abocado al tema del emprendimiento, de ventas.
12. ¿Por qué está abocado al emprendimiento de los jóvenes?
Lo que pasa es que todavía siento que hay una cultura muy retraída. Cuando se sale a ver la realidad, puedes encontrar gente que aspira a ser artista, dicen: “yo he nacido para ser artista” y tienen la seguridad de serlo. O “yo quiero ser fotógrafo de guerra”. Cristopher Rogel, un amigo mío, trabaja para el diario El Universal y ha ganado premios.
Aquí con los jóvenes del 100 % aún hay un 40 % que sí quiere salir, pero hay otra gente que aún se guarda, hay cierto temor, aún no están en el tiempo de decisión.
Y la recomendación que siempre doy en las clases, en las conversaciones, cuando empiezas la universidad, es que desde el primer día que pises tu aula, visualices lo que tienes al costado y si puedes, desde el segundo, tratar de ver en generar tus propios contactos. O sea, el nivel de contactos que puedes tener es el control de tu vida profesional, que tú puedes tener más adelante.
Tienes que empezar a trabajar desde ya, y si los jóvenes no tienen esa mentalidad van a sufrir mucho. Al querer terminar la universidad, piensan en recibir su bachiller, luego su licenciatura, luego me colegio, y recién voy a salir a chambear. No, no sucede así. Por eso nosotros siempre inyectamos el tema del emprendimiento, el querer hacer algo, el crear algo a la par de lo que estás haciendo, si fracasas, está bien, aprendes; y si de pronto aciertas ¡Qué bien! Porque lo puedes hacer sostenible, puede ser tu negocio de vida.
En Runafoto se busca que los jóvenes emprendan, teniendo en cuenta su vocación por la fotografía, indica Douglas Juárez. Foto: Facebook.
13. ¿Tiene alguna posesión que aprecie mucho?
Los muñequitos de una colección del Chavo del 8 son intocables, pues me costó conseguirlos.
14. ¿Qué piensa de la fotografía en nuestro país? ¿Es valorada o no?
En Perú, la fotografía ha tenido un impulso enorme, está lleno de fotógrafos muy destacados, desde profesionales de talla mundial. Tengo colegas en Lima y en otras ciudades también que son de talla enormemente mundial y que tienen premios internacionales.
El tema asociatividad se está dando más. En Lima se están asociando también, ahí está la Asociación de Fotoperiodistas del Perú.
En provincias cero, nosotros intentamos, pero a veces los intereses son distintos y no puedes llegar a tener una comunicación más homogénea con alguien, en la Selva no hay asociaciones, no hay escuelas, ni nada; pero, la foto se está descentralizando un poquito.
Hay proyectos que se hacen con financiamiento y luego no se hacen, eso es lo que a mí me incomoda mucho, el que un proyecto no sea sostenible. Yo no podría tolerar que el Festival de Cine de Trujillo reciba un financiamiento anual por el Ministerio de Cultura y que hoy no tenga la posibilidad de ser sostenible, que siempre dependa del gobierno y que no exista una escuela de cine en Trujillo.
Recibir mucho dinero para hacer un festival de 4 días y luego prácticamente buscar sus intereses, a mí, particularmente, no me gusta, porque yo creo que ahí se deberían hacer más cosas. Buscar un lado más colectivo, pero lastimosamente no se da, a pesar que Trujillo es la tercera ciudad más importante del país. Ni siquiera sucede en Arequipa, Puno, Cuzco que básicamente son la cuna de la fotografía en el Perú.
15. ¿Cuál sería su ideal de felicidad?
Pues en realidad yo soy feliz a mi modo, soy feliz viajando.
Soy feliz documentando cuando viajo, me siento muy libre porque llevo mi cámara y hago muchas fotos, conozco mucha gente, me divierto mucho.
Mi ideal de felicidad es eso, yo no podría vivir sin la fotografía, no podría hacer las cosas que hago sin el hecho de disparar un solo día, es algo que siempre va a perdurar en mí.
No podría dejar la cámara si voy de viaje, yo creo que es mi forma de felicidad.
Felicidades es ver cómo una Runafoto ha generado empleabilidad a 15 familias y cómo estas 15 familias llevan el pan a sus casas. La felicidad es ver como todos los días sonríen y tenemos nosotros un clima laboral muy hermoso.
Mi felicidad es pues obviamente ver a mis hijos, a Beatriz.
Yo creo que es todo; pero los viajes obviamente son muy interesantes, muy marcados en mí.