Vemos un giro interesante en la novísima producción literaria de Christian: incursiona en una de las expresiones literarias más complejas y, a la vez, más sencilla: la literatura infantil.
11 de marzo del 2023
GERARDO
CAILLOMA
gcailloma@gmail.com
Christian Chávez es un joven escritor cajamarquino a quien conocí en la presentación de su libro Inexpugnables nudos en la Alianza Francesa de Trujillo. Esta es una breve biografía de nuestro escritor del 2021, cuando presentó el libro mencionado en su natal Cajamarca: “[..] Christian Chávez, es un escritor Cajamarquino, profesional en la carrera de economía, estudiante de literatura y de talleres de escritura creativa e histórica. Además, es un destacado columnista en diversos medios de prensa escrita. Ha colaborado para ediciones en universidades de España, involucrándose en temas de desarrollo económico y social [..]”. En este conjunto de relatos “de sueños pasajeros”, siete en total, recurre a diversos momentos históricos, tanto en su ciudad natal como en el país o el exterior, para utilizarlos como contextos relevantes que van condicionando el accionar de los personajes como el desarrollo de las historias. Este libro es su ópera prima. De pronto, vemos un giro interesante en la novísima producción literaria de Christian: incursiona en una de las expresiones literarias más complejas y, a la vez, más sencilla: la literatura infantil. Digo compleja y sencilla, puesto que la creatividad e inspiración se alimenta de una poderosa imaginación que debe atraer a un público muy severo con sus apreciaciones: los niños. Con modelos de fácil reconocimiento para el lector, la forma cómo el escritor logra enganchar a su exigente público demanda un trabajo elaborado que, en la actualidad, suele ir con el dibujo o diversos elementos gráficos. Christian ha recurrido al mundo amazónico, rico en leyendas y mitos que aún se preservan hasta nuestros días y son parte de su acervo cultural. El recurso de la prosopopeya es cotidiano en el mundo del cuento y de la fábula. Y eso es lo que hace Christian con una lechuza muy peculiar, exreina de la tribu Yaramango”; y una simpática serpiente “Chamana del río Mirití”; animales de sabiduría en los pueblos antiguos, además llevan sobre sí la sapiencia de la vejez. A diferencia de nuestro ideario negativo de la lechuza (anuncio de muerte) y la serpiente (seductora de Eva y maldita en las religiones monoteístas), el cuento las reviste de nuevas categorías asignadas en el microcosmo del cuento. Además, Christian ha recurrido a dos ilustradores que enriquecen el mundo visual del libro. Lo acompañan Ssett Vincent (https://www.facebook.com/sett.otazu/), quien es una escultora, pintora e ilustradora cuzqueña, quien sigue residiendo en su ciudad natal. A ella le debemos la mayoría de dibujos del texto (ver 10, 16, 17, 23) que acompañan los textos. Y también Marcos Aurelio Torbisco, ilustrador juliaqueño, quien realizó un hermoso atrapasueños que forma un desglosable entre las páginas 14 a la 19. Un bonito regalo que incrementa el patrimonio literario infantil, al cual vemos cada vez más acercándose literatos de nuestra ciudad y región. Christian Chávez se ha sumado a ellos.
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