DIMENSIÓN PEDAGÓGICA
Para que una institución que pretende integrarse en lo que llamamos "la era digital" es imprescindible ser capaz de recrear los elementos del curriculum y de adaptarlos a las necesidades del contexto social, cultural y tecnológico que le rodea.
Si una organización educativa quiere ser una organización competente en el mundo digital que nos rodea, tiene que replantearse de forma institucional, las prácticas para enseñar y aprender que tienen cabida en esa institución.
El desafío no es hacer cambios parciales, sino trabajar todos los aspectos de nuestras organizaciones educativas al completo.
Las tecnologías asumen fundamentalmente dos roles importantes que afectan a las prácticas de las personas que enseñan y aprenden en nuestras instituciones educativas: en primer lugar, son parte de las herramientas y el entorno tecnológico del que deberían aprovecharnos o del que debería aprovecharse los miembros de nuestra comunidad y además ayudan a expandir las posibilidades de las estrategias didácticas que ponemos en marcha.
Para que nuestra organización sea digitalmente competente sus miembros deberían sacar provecho real de las tecnologías y medios digitales, ¿para qué? para enriquecer su entorno de enseñanza-aprendizaje. Eso implica que sean y que se sientan capaces de integrar la tecnología en su vida diaria. Y eso supone ser digitalmente competente, primero como profesional y además, como profesional de la educación.
La organización debe propiciar una cultura de emancipación tecnológica crítica por parte de sus miembros.
Como centro educativo tenemos la obligación de promover el uso de medios digitales diversos que permitan enriquecer el entorno de aprendizaje de todos los miembros de la organización no solo profesores y alumnos, animar a probar, a no tener miedo de intentar, a favorecer el clima del intercambio de experiencias y de experimentación colectivo, pero siempre, siempre de forma crítica.
Por ello, en este apartado se revisan los elementos del DIgCompEdu que versan sobre las “dimensión pedagógica”, así como los distintos descriptores que se pueden utilizar para analizar el nivel de implementación y desarrollo de estas prácticas.
Prácticas de enseñanza-aprendizaje
Para una transición al aprendizaje en la era digital, es esencial que las organizaciones modernicen las prácticas de enseñanza y aprendizaje:
LA COMPETENCIA DIGITAL SE PORMUEVE, COMPARA Y EVALÚA.
Este subelemento resalta la importancia que tiene para el personal y los estudiantes que demuestren la competencia digital (DC) necesaria para usar de manera eficaz las tecnologías digitales para enseñanza, aprendizaje, evaluación y liderazgo. También aborda la responsabilidad y la obligación de cuidado de la organización en relación con la seguridad y el bienestar del personal y de los estudiantes al tiempo que se les implica digitalmente. La seguridad y la concienciación de riesgos, equilibradas con un claro entendimiento de comportamiento responsable son de suma importancia.
El personal y los estudiantes son digitalmente competentes.
Se ponen en primer plano la seguridad, los riesgos y un comportamiento responsable en entornos en línea.
Se realiza una comparativa de la Competencia Digital del personal y de los estudiantes.
La Competencia Digital está incluida en la valoración del personal.
TIENE LUGAR UN REPLANTEAMIENTO DE ROLES Y MODELOS PEDAGÓGICOS.
La organización empodera al personal y a los estudiantes y espera de ellos que adopten y adapten prácticas pedagógicas eficaces e innovadoras facilitadas por el uso de tecnologías de aprendizaje digital y que utilicen estas prácticas en diferentes escenarios de aprendizaje (dentro y fuera de la organización) y con diferentes propósitos (formal e informal).
Los miembros del personal son socios en el proceso de cambio, deben asumir riesgos y explorar nuevos enfoques.
Se prevén nuevos roles para el personal (mentores, acompañantes...).
Se expanden modelos pedagógicos (Aprendizaje basado en el juego, en proyectos,...).
Se promueve el aprendizaje personalizado. Que la tecnología permita la adaptación y personalización.
Se promueve la creatividad, usando tecnologías digitales.
Se espera la colaboración y el trabajo en grupo.
Se desarrollan destrezas sociales y emocionales.
Contenidos y currículum
Los currículos se revisan o interpretan (dependiendo del grado de autonomía que tenga la organización con respecto a esos cambios) y se actualizan con regularidad, para aprovechar el efecto multiplicador potencial de las tecnologías de aprendizaje digital y del contenido digital para modernizar las prácticas de enseñanza, aprendizaje y evaluación y para mejorar la extensión de los resultados del aprendizaje.
EL CONTENIDO DIGITAL Y R.E.A. (RECURSOS EDUCATIVOS ABIERTOS) SE PROMOCIONAN Y USAN AMPLIAMENTE.
El personal y los estudiantes son creadores de contenido.
Se utilizan repositorios de contenido amplia y eficazmente.
Se respetan los derechos de propiedad intelectual y de copyright.
Las herramientas y contenido digitales se licencian cuando es necesario.
Se promueven y usan Recursos Educativos Abiertos.
LOS CURRÍCUMUN SE REDISEÑAN O REINTERPRETAN PARA REFLEJAR LAS POSIBILIDADES PEDAGÓGICAS QUE APORTAN LAS TECNOLOGÍAS DIGITALES.
Se reimagina el aprendizaje basado en asignaturas (interdisciplinares y transdisciplinares) para crear modelos más integrados.
Se reprograman los horarios y el lugar del aprendizaje. Se despliegan horarios flexibles y a medida.
La provisión en línea es una realidad. Cursos o programas completos totalmente en línea.
Se promueve el aprendizaje en contextos auténticos.
La provisión de aprendizaje digital queda de manifiesto por todas las áreas curriculares. Se acomete la revisión periódica de los currículos a nivel de la organización con la finalidad de integrar y de usar de modo eficaz las tecnologías.
La competencia digital de los estudiantes se desarrolla por todo el currículo. La competencia digital de los estudiantes se anima, desarrolla y evalúa de forma rutinaria en diferentes escenarios y a través de todo el currículo.
Prácticas de evaluación
Este elemento se refiere al papel que juegan las tecnologías de aprendizaje digital en el apoyo de un modelo integrado de evaluación dando a todas las partes interesadas información significativa y puntual sobre las experiencias y logros de los estudiantes. El elemento de evaluación incluye medidas que las organizaciones de aprendizaje pueden tomar en consideración con el fin de mover progresivamente el balance de la evaluación tradicional hacia un repertorio de prácticas más extensivo.
LOS FORMATOS DE EVALUACIÓN SON ATRACTIVOS Y MOTIVADORES.
Se extiende el alcance de la evaluación formativa.
Se diversifica la evaluación sumativa. Las organizaciones utilizan metodologías de prueba en línea que pueden proporcionar información de retorno inmediata.
Se promueve la autoevaluación y la evaluación entre iguales.
Se anima a dar y esperar una información de retorno rica, personalizada y significativa.
SE RECONOCE EL APRENDIZAJE INFORMAL Y NO FORMAL.
Se reconoce y acredita el aprendizaje previo, experiencial y abierto.
EL DISEÑO DEL APRENDIZAJE SE APOYA CON ANALÍTICA.
Se da consideración estratégica a la analítica del aprendizaje.
Se tiene establecido un código de prácticas para la analística del aprendizaje. Un código de prácticas y procesos para efectuar de forma segura y protegida la recogida, validación, almacenamiento, agregación, análisis y rendición de informes de los datos de los estudiantes.
El aprendizaje se apoya con la analítica del aprendizaje.
El diseño de la gestión de la calidad y del currículo/programa se apoya con la analítica del aprendizaje.