Individual para adultos

Nuestro organismo tiene infinitas formas de decirnos que algo no funciona (estados depresivos, ansiosos, problemas de insomnio, cambios en el apetito, pensamientos obsesivos, cefaleas, migrañas, dolores musculares, bruxismo, pérdida de cabello, problemas gastrointestinales...). Con estas "señales" nos indica que nos revisemos, que revisemos nuestra vida, nuestras relaciones, nuestras decisiones... de la misma forma que un dolor físico es una señal que nos indica que revisemos nuestro cuerpo, porque hay algún daño. No siempre atendemos estas señales, a menudo nos encontramos repitiendo historias ya vividas (haciendo otra vez aquello que no queríamos hacer, teniendo de nuevo otra pareja destructiva, de nuevo solo y evitando a la gente que muestra interés...).

Si ahondamos un poco en ello, veremos que muchas veces, detrás hay problemas en las relaciones (con los padres, con las parejas, con los iguales, con los superiores...) que no hemos resuelto y por tanto se nos presentan una y otra vez, como en un bucle sin fin. Si observamos nuestro estado de ánimo, es fácil detectar correlaciones entre éste y el estado de nuestras relaciones.

Una persona, de forma indvidual, también se puede ver en la necesidad de revisar su vida, sus decisiones y sus relaciones.