Emisión: 03/02/2012
Ceca: Berlín(A), Múnich(D), Stuttgart(F), Karlsruhe(G) y Hamburgo(J)
Bimetálica | Núcleo: níquel recubierto de níguel-latón | Anillo: cuproníquel
Peso: 8'5g | Diámetro: 22'75 mm | Grosor: 2'2 mm
Circulación: 30.000.000
Flor de Cuño: 465.000
Proof: 468.000
30% Habitual en circulación
70% Fácil de comprar en tiendas
10% Demanda
El castillo de Neuschwanstein, con la casa del guarda en primer plano, sus románticas torres y torreones y las majestuosas montañas como fondo. Debajo aparece el nombre del estado federado «BAYERN».
Representación del continente europeo
Canto con estrías finas, y con la inscripción "EINIGKEIT UND RECHT UND FREIHEIT"
La moneda conmemorativa de 2 euros de Alemania de 2012 está dedicada al estado federal de Bayern (en español, Baviera), situado en la esquina sudeste del país y fronterizo con Austria, Chequia y Suiza. Su capital es Múnich.
Tras la caída del Impero Romano, el territorio se conformó como el Ducado de Bavaria, con plena independencia. Sin embargo, pronto se integraría en el Sacro Imperio Romano Germánico. En 1623 los Duques de Bavaria se transformaron en Electores del Imperio, ejerciendo de contrapunto y buffer físico entre las potencias de Austria y Prusia. Con la caída del Sacro Imperio en 1806, Baviera se proclamó como Reino, estatus que tuvo hasta la reunificación alemana.
Baviera es el estado más grande por extensión de Alemania, y el segundo más poblado después de Renania del Norte-Westfalia, y tiene un marcado carácter cultural y linguístico, diferenciado del resto de Alemania. Tiene una de las esconomías más avanzadas de Europa, y es sede de empresas como BMW, Siemens, Adidas o Allianz Seguros. Además, es el motor turístico del país, gracias a celebraciones como el Oktoberfest o a monumentos como el Castillo de Neuschwanstein. Precisamente, el Castillo de Neuschwanstein es el motivo de esta moneda. Construído entre 1869 y 1886 por orden de Luis II de Baviera, estaba pensado para que fuera el Palacio Real del Reino de Baviera. Su mezcla de estilos neorrománico y neogótico y su localización en lo alto de una colina rodeada de bosques lo convierten en un ejemplo espectacular de arquitectura del siglo XIX. El edificio consiguió sobrevivir intacto a las dos Guerras Mundiales, y se dice que fue la inspiración detrás del famoso castillo de Disney. Hoy en día, atrae a más de 60 millones de visitantes al año.