Este miércoles 1 de enero de 2025, se abrió la cuarta Puerta Santa del Jubileo en la basílica de Santa María la Mayor, por donde los peregrinos podrán pasar para ganar la indulgencia por el Año Santo que será todo este 2025.
Este hecho ocurre después de que el papa Francisco también abriera la Puerta Santa de la basílica de San Juan de Letrán el pasado 29 de diciembre, así como las de la Puerta Santa en la basílica de San Pedro y en la prisión de Rebibbia de Roma el 26 de diciembre. Después del evento de hoy, queda pendiente la apertura de la Puerta Santa de otra basílica papal de Roma, San Pablo Extramuros, el 5 de enero.
Todos estos eventos marcan lo que en la religión católica se conoce como Año Jubilar o Año Santo, el cual es un período especial de gracia y renovación espiritual que se celebra cada 25 años.
Este Jubileo, bajo el lema ‘Peregrinos de Esperanza’, comenzó el 24 de diciembre de 2024 con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro y se extenderá hasta el 6 de enero de 2026 con la última apertura.
En la tradición católica, el Jubileo o ‘Año Santo’ es un tiempo dedicado a “consolidar la fe y la solidaridad”, durante el cual la Iglesia concede indulgencias o el perdón de los pecados a todos aquellos que hagan obras de caridad y atraviesen algunas de las Puertas Santas: en San Pedro o en las otras basílicas romanas.
¿De dónde viene este evento? La palabra “jubileo” proviene de la expresión hebrea “yobel”, que hace referencia al cuerno de carnero que se usaba para anunciar este tiempo de gracia.
La tradición del Jubileo viene de mucho atrás, pues tiene un origen bíblico: el libro del Levítico en el Antiguo Testamento registra un año jubilar celebrado cada 50 años. En este tiempo, se proclamaba la liberación para todos los habitantes del país, se perdonaban las deudas y se restituían las propiedades.
En la tradición católica, el papa Bonifacio VIII instauró el primer Año Jubilar en 1300 para que fuera un período especial de reflexión y penitencia en el cual los peregrinos que visitaran Roma pudieran fortalecer su relación con Dios. Más tarde, en 1450, los Años Jubilares ordinarios se empezaron a celebrar cada 25 años, aunque en 2016 el papa Francisco hizo uno extraordinario y lo llamó ‘Año de la Misericordia’.
Como lo indica su lema que dice ‘Peregrinos de Esperanza’, en el año Jubileo 2025 la Iglesia Católica busca ofrecer un tiempo de renovación espiritual y esperanza en medio de los desafíos que enfrenta el planeta en cuestión de conflictos, enfermedades, desigualdad y crisis climática.
De acuerdo con el papa Francisco, este Jubileo 2025 será una oportunidad para que los fieles “renueven su fe, fortalezcan su relación con Dios y promuevan la paz y la reconciliación en sus comunidades”.
Adicionalmente, la tradición indica que el Año Jubilar es una oportunidad para que los fieles reflexionen sobre los documentos del Concilio Vaticano II y su rol en la actualidad de la Iglesia.
Para los religiosos, la importancia de este año se debe a que tienen la oportunidad de obtener la indulgencia plenaria, es decir, un perdón total de las penas temporales por los pecados que han sido confesados.