¿Por qué existimos?

ANTES...

En 2008, nacía en nuestra parroquia el espacio joven Notemo; fue bendecido por el cardenal-arzobispo de Barcelona Lluís Martínez Sistach. Cobraba así vida el ilusionante proyecto evangelizador que unas jóvenes venían madurando años atrás, impulsadas por el Espíritu Santo y por las palabras que recorrieron todo el pontificado de Juan Pablo II: «No tengáis miedo de abrir de par en par las puertas a Cristo».

Notemo fue su respuesta y así quisieron bautizar su proyecto, al que pronto vendríamos a sumarnos otros jóvenes, dejando patente nuestro firme compromiso como cristianos de buscar a Jesús, amarlo y hacerlo amar; en definitiva, de ser testigos de Cristo hoy, anunciándolo con «nuevo ardor, nueva expresión y nuevos métodos.

Juan Pablo II nos ha inspirado durante 9 años para evangelizar a través del lenguaje del arte porque "para transmitir el mensaje que Cristo le ha confiado, la Iglesia tiene necesidad del arte". Desde el 2008 hemos gozado de la presencia de cantantes, malabaristas, dramaturgos, bailarines, escultores, pintores transmisores del Evangelio. ¡Ha sido increíble! ¡Dios no ha dejado de sorprendernos!

...AHORA

En 2017, San Juan Pablo II nos sigue animando a construir la Civilización del Amor. ¿Cómo? ¡Cada uno es una obra de arte! ¡Cada uno tiene tiene la mision de ser una obra de arte! Y porque solo el Amor crea, y por el deseo infinito de amor que tenemos en nuestros corazones queremos impulsar la rEVOLucion del Amor.

De la mano de María, seguimos los pasos de Karol Wojtyla estudiando y profundizando en lo que él transmitió durante su pontificado, la teología del cuerpo. Este es un viaje a los deseos más profundos del corazón del ser humano, a dar respuesta a esas preguntas existenciales y a encontrar el sentido de su vida.

¡Bienvenidos a bordo del NOTEMO TOB!

¿PARA QUIÉN? ¿PARA TI..?

Este proyecto va dirigido a los jóvenes, que con nuestras mismas inquietudes, problemas y sufrimientos, buscan el verdadero y definitivo sentido de su existencia en un mundo donde cada vez tienen menos cabida Dios y lo trascendente. En la actualidad, son muchos los caminos que parecen atractivos pero que no conducen sino a la tristeza, la falta de esperanza. Nosotros hemos experimentado que la búsqueda de ese «algo» que da sentido a nuestra existencia, esa sed de Absoluto solo puede saciarla el «agua viva» que es Jesús, el Hijo de Dios. Y por eso queremos dar a conocer el rostro y el amor de Jesús de una manera atractiva e ilusionante, como realmente es.

Damos gracias a Dios por ayudarnos a cumplir la misión que nos encomendó en el Bautismo y permitirnos caminar junto a Él para ser sal y luz en el mundo.