¿QUÉ ES EL TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA (TEA)?
Es un trastorno del desarrollo neurológico que se manifiesta durante los primeros años de vida
Las personas con este trastorno manifiestan distintos grados de severidad en los síntomas en dos áreas centrales:
Déficit en la comunicación y la interacción social.
Los patrones repetitivos y restringidos de conductas, actividades e intereses
Déficits esenciales en el TEA
Comunicación social e interacción social (se debe presentar en diversos contextos)
Reciprocidad socioemocional
Pueden mostrar acercamientos sociales inusuales, problemas para mantener el flujo de ida y vuelta normal de las conversaciones, poca disposición para compartir intereses, emociones y afecto, fallas para iniciar la interacción social o responder a ella.
Conductas comunicativas no verbales usadas en la interacción social
Dificultad para integrar conductas comunicativas verbales y no verbales, anomalías en el contacto visual y el lenguaje corporal; déficits en la comprensión y uso de gestos; falta de expresividad emocional o de comunicación no verbal.
Desarrollo, mantenimiento y comprensión de las relaciones
Dificultad para ajustar el comportamiento y encajar en diferentes contextos sociales; problemas para compartir juegos de ficción o hacer amigos; aparente falta de interés en la gente.
Comportamiento, patrones repetitivos y restringidos de conductas, actividades e intereses
Movimientos motores, uso de objetos o habla estereotipados o repetitivos
Movimientos motores estereotipados simples, alinear objetos, dar vueltas a objetos, ecolalia, frases idiosincráticas.
Insistencia en la igualdad, apego inflexible a rutinas o patrones de comportamiento verbal y no verbal
Malestar extremo ante pequeños cambios, dificultades con las transiciones, patrones de pensamiento rígidos, rituales para saludar, necesidad de seguir siempre el mismo camino o cormer siempre lo mismo
Intereses altamente restringidos, obsesivos, que son anormales por su
intensidad o su foco
Preocupación o apego excesivos a objetos inusuales.
Hiperreactividad o hiporreactividad sensorial o interés inusual en aspectos sensoriales del entorno
Indiferencia aparente al dolor o a la temperatura, respuesta adversa a sonidos o texturas especificas, oler o tocar objetos en exceso, fascinación por las luces u objetos que giran.
¿CÓMO DETECTAR A UN NIÑO CON TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA?
En edad temprana (de 6 a 12 meses)
Contacto visual escaso o nulo, por ejemplo, al alimentarlo.
No sonríe cuando le sonríen.
No responde a su nombre o a una voz familiar.
No sigue objetos visualmente.
No señala ni dice adiós o algún otro gesto para comunicarse.
No voltea hacia donde le señalan.
No hace sonidos para llamar la atención.
No inicia o no responde al acariciarlo o abrazarlo.
No imita los movimientos o expresiones faciales.
No extiende los brazos para ser cargado.
No comparte su gozo ni comparte su interés por algo
Indicadores que ameritan una atención inmediata
6 meses. No muestra sonrisas u otras expresiones cálidas de alegría o gozo.
9 meses. No comparte ni responde a sonidos, sonrisas u otras expresiones faciales.
12 meses. No balbucea, ni emite sonidos; no responde ni comparte expresiones o gestos como señalar, mostrar, decir adiós, extender el brazo para alcanzar algo, etcétera.
16 meses. No emite palabras.
24 meses. No emite frases de dos palabras de manera espontánea (si repite o imita frases no se considera como indicador de riesgo).
Alarmas de salud
Diarrea o estreñimiento.
Distensión abdominal.
Gases fétidos.
Dermatitis de pañal o atópica.
Algodoncillo.
Infecciones de oído repetitivas.
Catarros frecuentes.
Sudoración en exceso.
Mal aliento, pelo o pies olorosos.
A medida que el niño crece, las probables señales de autismo se presentan en las áreas de relación social, comunicación no verbal, habla y flexibilidad
Relación social
1. Se muestra desinteresado o indiferente a los otros o a lo que sucede a su alrededor.
2. Tiene dificultad para conectarse con otros, jugar o hacer amigos.
3. Prefiere no ser abraado, "apapachado"
4. No muestra juego simbólico (crear situaciones
mentales y combinar hechos reales con hechos imaginativos), no se involucra espontáneamente en grupos, no imita a otros
ni usa los juguetes de una manera común o creativa.
5. Se le dificulta entender o hablar de sentimientos (los suyos y los de otras
personas).
6. Pareciera que no escucha cuando otros le llaman o hablan.
7. No comparte intereses y logros con otros.
Comunicación No verbal
1. Evita el contacto visual.
2. Usa expresiones faciales que no son acordes con
lo que dice.
3. Tiene problemas para entender las expresiones
faciales, el tono de voz y los gestos de otros.
4. Puede reaccionar de manera inusual a sonidos, luces, olores, sabores y texturas.
5.Muestra formas de moverse o posturas excentrícas.
Habla y lenguaje
1. Habla usando un tono de voz no común o inadecuado, ya sea en el tono o inflexión (forma de expresarse)
2. Repite las mismas palabras o frases una y otra vez.
3. Repite las preguntas que se le hacen, no las
contesta.
4. Se refiere así mismo en segunda o tercera persona.
5. Su lenguaje presenta errores gramaticales.
6. Le cuesta trabajo comunicar deseos o necesidades.
7. Pareciera que no entiende instrucciones, afirmaciones o preguntas
8. Toma literalmente lo se le dice o escucha, no
comprende expresiones de ironía o sarcasmo,
así como de doble sentido.
Flexibilidad
1. Sigue rutinas rígidas.
2. Se le dificulta ajustarse a cambios en el ambiente o de horarios.
3. Muestra apego importante a juguetes u objetos
inusuales.
4. Ordena los objetos de cierta manera o mantiene
el mismo orden en forma obsesiva.
5. Muestra interés sólo por algunos temas como
números, fechas, mapas, estadísticas, etcétera.
6. Repite las mismas acciones o movimientos una y otra vez.
¿CÓMO Y QUIÉN DEBE HACER UN DIAGNÓSTICO ESPECIALIZADO DEL TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA?
¿Cómo? No hay prueba médica o marcador biológico para el TEA, su diagnóstico se basa en la observación del desempeño de cada niño, en contextos de relación social, y en el análisis de la historia de su desarrollo, mediante una entrevista con sus padres. El TEA es una alteración de desarrollo social y comunicativo típico, por lo que el conocimiento de éste es más relevante a la hora de hacer una detección o diagnóstico
¿Quién? Idealmente, el diagnóstico debe realizarse de manera interdisciplinaria, sin embargo, un profesional con experiencia y conocimiento del TEA (psicólogo, neurólogo, pediatra, paido psiquiatra, entre otros) puede llevarlo a cabo basándose en los criterios que actualmente se especifica en el Manual de diagnóstico DSM-V o en la clasificación internacional de enfermedades , trastornos mentales y del comportamiento, CIE10. Existen asociaciones o institutos públicos y priva dos dedicados a la atención exclusiva de niños con TEA, a los cuales se puede recurrir para solicitar un diagnóstico y atención especializada
CONSEJOS ÚTILES PARA LA FAMILIA DE UN NIÑO CON TRASTORNO DEL ESPECTRO AUTISTA
1.¡Organízate!
Consigue una carpeta donde puedas guardar todos los documentos de tu hijo: reportes, estudios, artículos, recomendaciones, etcétera. Además de mantener un orden, esto te ayudará a ver la evolución de tu hijo y tomar decisiones en los cambios y mejoras que se puedan hacer en su tratamiento.
2. ¡Fíjate en lo bueno!
Es común que los padres y madres regañen a su hijo cuando hace algo mal, pero tendrás mejor resultado en la conducta de tu hijo si te fijas en las cosas que hizo bien y buscas la manera de hacérselo notar. Felicítalo por cada logro, aunque éste sea muy pequeño. Esto lo motivará a seguir esforzándose.
3. ¡Motiva que hable!
Asegúrate que tu hijo tenga alternativas de comunicación, apóyate también en imágenes.
-Cuando esté pintando, toma los colores con firmeza. cuando intentes quitárselos, le pones la muestra diciendo claramente: “dame”. Cuando tu hijo trate de decirlo, así sea con el menor sonido, le das los colores y lo felicitas por el esfuerzo que hizo.
-Cuando esté comiendo frituras, ciérrale la bolsa y cuando quiera comer más, le pones la muestra diciendo claramente: “más”. Cuando tu hijo trate de decirlo, así sea con un simple sonido, dale las frituras felicitándolo por lo bien que lo hizo
4. ¡Sé consistente!
Nombra las actividades clave del día siempre de la misma forma. Si para darle la instrucción de irse a dormir en ocasiones le dices “a la cama”, otras veces le dices “a dormir” y otras tantas “es hora de descansar”, pue de ser confuso para él. Será más fácil que comprenda las actividades si siempre usas el mismo término.
5. ¡Anticípate!
Cambiar de actividad puede ser un gran reto para tu hijo. Para hacer que este cambio se le facilite, anticípale lo que va a pasar. Dile, por ejemplo: “Primero tarea, después parque”.
RECURSOS PARA APOYAR A PADRES DE FAMILIA
Prsentaciones
Actividades