Plásticos:
Botellas de PET (de agua, refrescos, jugos, etc.)
Tapas plásticas
Envases de productos de limpieza o cuidado personal (limpios y secos)
Bolsas plásticas (programa para su destino)
Plásticos rígidos como cubetas, juguetes rotos, tóper o cajas.
Papel y cartón:
Hojas de papel (blanco, periódico, revistas, folletos)
Cajas de cartón (dobladas y limpias)
Cuadernos usados (sin las grapas o espirales de metal)
Cartulinas y sobres.
Metales:
Latas de aluminio (de bebidas)
Latas de acero (como las de alimentos enlatados)
Electrónicos:
Aparatos electrónicos en desuso (computadoras, celulares, cables).
Baterías y pilas (si tienen un programa de manejo adecuado).