Vivimos en un mundo donde los cambios sociales, políticos y culturales son cada vez más vertiginosos. Un mundo en el que los procesos de trasformación se encuentran en permanente disputa. Por un lado el capitalismo feroz, y por el otro los sectores populares, trabajadores y trabajadoras que creemos en la existencia de otro mundo posible, más igualitario, democrático y feminista.
América Latina no escapa a estas tensiones. Venimos viendo cómo desde hace América años la derecha con su gran maquinaria mediática, gana espacios, arrebata gobiernos, corrompe a la justicia, justifica detenciones ilegales, espía, miente y más. Valiéndose de un enorme poder financiero, mediático y judicial.
No podemos quedarnos inmóviles ante tanta brutalidad, no podemos permitirnos tibieza. Debemos estar organizades, firmes, trabajando por el bien común, sabiendo quiénes somos, respetando las diversidades culturales, con una clara conciencia ecológica.
Porque este tiempo histórico lo demanda, porque sentimos la obligación Porque irrenunciable de ser partícipes en la construcción de un mundo nuevo, porque vemos la necesidad de aportar nuestros mejores cuadros en pos de un país que brinde mayores oportunidades para todes. Porque estamos sumamente convencides de que ninguna de las luchas que hemos dado, y que han dado quienes nos precedieron, han sido en vano.
Nos reconocemos en las mejores tradiciones de los movimientos nacionales y populares, con nuestra identidad gestada al calor de la resistencia de los pueblos originarios. Nuestro camino se remonta a los sueños truncos de les revolucionaries independentistas, de los varones y mujeres que fundaron nuestra Nación, concretados con la lucha de les trabajadores. Desde los primeros movimientos obreros hasta la irrupción del peronismo.
Tenemos conciencia de clase, sentimos lo mismo que aquellos y aquellas que festejaron los derechos de les trabajadores con Perón, que celebraron el voto femenino gracias a Eva, que lloraron su muerte, que resistieron durante el 55’, que vivieron el bombardeo a la plaza, que vieron caer a sus compañeres pero siguieron resistiendo, herederos y herederas del Cordobazo, y de todas las expresiones de lucha que resistieron dictaduras y proscripciones. Somos les que recibimos a Perón en Ezeiza. Les que sufrimos las detenciones, torturas, robos, secuestros y las atrocidades más inimaginables durante la última dictadura cívico-militar genocida que nos arrancó la vida de 30.000 compañeres detenides desaparecides, y seguimos resistiendo.
Sufrimos la pobreza, el endeudamiento, la crisis del 2001. Fuimos protagonistas de la Marcha Blanca, de la Carpa Blanca, y de los piquetes y marchas en todo el país contra el hambre, la pobreza y la desocupación. Por nuestros pibes y pibas, por trabajo y dignidad, por Memoria, Verdad y Justicia, seguimos resistiendo.
Sabemos que nuestra experiencia no es única, exclusiva, ni excluyente, pero estamos convencides de que llegó la hora de aportar y sostener la marcha de un proyecto nacional, popular, democrático y feminista.
Por todo esto, en abril de 2011, constituimos Movimiento Mayo. Con la firme decisión de construir un instrumento político y social para desarrollar trabajo territorial, generar articulaciones que amplifiquen la organización del campo popular y ser parte activa de la reconstitución del entramado social y solidario, abrevando a las mejores tradiciones de lucha en pos de la unidad y con una fuerte identidad peronista.
Nacimos a la vida política desde diversas experiencias de construcción Nacimos sindical, social y política, con el norte puesto en los intereses de la clase trabajadora y la convicción de ser generadores de una sociedad en la que no existan diferencias de género, en la que la diversidad, la comunidad LGBTIQ+, la juventud, les adultes mayores, las personas con discapacidad y la niñez tengan garantizados sus derechos humanos, sociales y políticos.
Nacimos abrazando la lucha emancipadora de los pueblos de América Latina, sabiendo que nuestra fortaleza es la integración de nuestros pueblos.
El proceso de desendeudamiento, la concreción de las políticas de Memoria, Verdad y Justicia y el No al ALCA serán hitos de nuestra historia en pos de constituirnos como Nación libre y soberana.
Es por esto que la instancia electoral es un aspecto, pero no el único, del desarrollo de Movimiento Mayo, que tiene como uno de sus principios rectores el de construir fuerza social organizada por un país para todos, todas y todes con justicia social, soberanía política y económica. Ese es nuestro horizonte y caminamos hacia ese objetivo.