COMUNIDAD DE LOS PADRES TEATINOS DE IRANZU
A pesar de la invitación hecha por parte de la Diputación de Navarra en 1940, los Monjes Cistercienses no quisieron volver al Monasterio de Iranzu, lo que llevó la Diputación a invitar otras congregaciones religiosas para vivificar este ambiente religioso que estaban restaurando.
La Orden de los Clérigos Regulares (Padres Teatinos) aceptó esta invitación y desde 1943 mantiene en este Monasterio una comunidad.
¿Padres Teatinos?
La Orden de los Clérigos Regulares (Padres Teatinos) fue fundada por S. Cayetano, Juan Pedro Carafa (después Papa Paulo IV), Bonifacio de Colle y Pablo Consiglieri, el 14 de septiembre de 1524. Una finalidad precisa les guiaba: no ser otra cosa que clérigos viviendo fielmente el Evangelio, ceñidos a los Sagrados Cánones y haciendo vida fraterna en común bajo los tres votos religiosos. Clemente VII dio la aprobación canónica oportuna a la Orden con los Breves Pontificios Exponi Nobis, del 24 de junio de 1524, y Dudum pro parte vestra, del 7 de marzo de 1533. Apoyados en la Providencia de Dios, determinaron vivir de los frutos del ministerio pastoral y de los donativos que espontáneamente les ofrecieran los fieles, sin mendigar, ni poseer rentas fijas. Institucionalmente, en 1588 se instituyó la figura del Prepósito General y en 1604 fueron publicadas por primera vez nuestras Constituciones.
Durante los siglos XVII y XVIII, la Orden Teatina se desarrolló y expandió, promoviendo y conduciendo misiones evangelizadoras en las regiones circundantes al Cáucaso y en el sudeste asiático.
Hoy se presenta como una pequeña compañía, con comunidades en: Italia, Portugal, USA, México, Colombia, Brasil y Argentina, que busca ante todo el Reino de Dios y su Justicia.