El sentido trascendente y espiritual en las personas PAS
Resumen
Las personas altamente sensibles (PAS) poseen una capacidad especial para percibir y procesar los estímulos de su entorno con una profundidad y riqueza emocional excepcionales. Este rasgo de personalidad, si bien ofrece un sentido trascendente y espiritual que puede ser una fuente de fortaleza y conexión, también implica una vulnerabilidad emocional significativa. La inestabilidad emocional y la tendencia al pesimismo y la tristeza son comunes entre las PAS, lo que plantea desafíos únicos en su bienestar psicológico. Este artículo explora estas dinámicas, además de las tendencias y bondades de una rica vida contemplativa y espiritual en estas personas, y pone encima de la mesa diversas reflexiones para ayudar a las PAS a gestionar su sensibilidad de manera saludable.
Introducción
El concepto de alta sensibilidad fue introducido por la psicóloga Elaine Aron en la década de 1990, quien describió a las personas altamente sensibles como aquellas que poseen un sistema nervioso particularmente receptivo a los estímulos. Esta característica les permite experimentar el mundo con una intensidad emocional que va más allá de lo común, dotándolas de una rica vida interior y una profunda conexión con lo espiritual y trascendente.
El sentido trascendente y espiritual en las PAS
Para muchas PAS, su sensibilidad les permite conectar de manera intensa con aspectos trascendentales de la vida. Esta conexión se manifiesta en una búsqueda constante de sentido y propósito, y en una inclinación hacia la espiritualidad. Tal como lo señala Aron (1996), "las PAS tienden a experimentar una vida interior rica y compleja, que a menudo se traduce en una conexión más profunda con lo espiritual y lo trascendental". La espiritualidad para estas personas no se limita a la práctica religiosa, sino que se extiende a una sensación de unión con la creación, una búsqueda de lo sagrado en lo cotidiano y un entendimiento más amplio de la existencia.
Vida contemplativa: Definición y bondades desde la psicología
Vida contemplativa se refiere a una forma de vida en la que se valora y se practica la reflexión profunda, la observación interna y la meditación como medios para alcanzar una comprensión más clara y serena de uno mismo y del mundo que nos rodea. Desde la psicología, la vida contemplativa se entiende como un proceso mediante el cual las personas cultivan un estado de presencia consciente y conexión con el aquí y el ahora, lo que les permite acceder a una mayor claridad mental, regulación emocional y bienestar psicológico.
Para las PAS, una vida contemplativa es especialmente beneficiosa. Debido a su tendencia natural hacia la introspección y la sensibilidad, las PAS encuentran en la contemplación un espacio donde pueden procesar sus emociones y experiencias de manera más consciente y equilibrada. Según Cooper (2013), "las PAS que cultivan una vida contemplativa tienden a desarrollar una mayor resiliencia emocional y una mejor capacidad para manejar el estrés, lo que contribuye a un sentido más profundo de paz interior y bienestar".
La relación entre la vida espiritual y la vida contemplativa
Una rica vida espiritual complementa, añade y facilita la riqueza de la vida contemplativa psicológica. Ambas se retroalimentan, equilibrando a la persona de manera holística. La vida espiritual proporciona un marco de referencia más amplio, ayudando a las PAS a encontrar sentido en sus experiencias y a integrar sus emociones en un contexto trascendental. Esto no solo refuerza la capacidad de las PAS para lidiar con el estrés, sino que también profundiza su vida contemplativa al ofrecerles un propósito y un sentido de dirección.
La espiritualidad actúa como un ancla emocional, permitiendo que la vida contemplativa no se limite a la introspección personal, sino que se enriquezca con un sentido de conexión con algo más grande. Este proceso de retroalimentación entre la vida espiritual y la vida contemplativa crea un círculo virtuoso que estabiliza y equilibra a la persona. Las PAS, al cultivar ambas dimensiones, encuentran una mayor armonía interna, donde su sensibilidad deja de ser una carga y se convierte en una fuente de fortaleza.
Inestabilidad emocional como consecuencia de la sensibilidad
Sin embargo, esta intensa percepción del mundo también tiene su lado oscuro. La capacidad de las PAS para captar matices emocionales puede llevar a una inestabilidad emocional significativa. La sobreestimulación, la falta de límites emocionales claros y la tendencia a la introspección pueden hacer que estas personas sean más propensas a sufrir fluctuaciones emocionales abruptas. Según Cooper (2013), "la alta sensibilidad se asocia con una vulnerabilidad emocional que puede desembocar en una inestabilidad que afecta la calidad de vida de las PAS, especialmente cuando no se gestionan adecuadamente las emociones".
En esta línea, es relevante destacar la cita de Wenceslao Vial, quien en su obra señala: "reconocer la propia inestabilidad ayuda a prevenir las reacciones ante los estados de ánimo". Esta afirmación subraya la importancia de ser consciente de la inestabilidad emocional para poder anticipar y gestionar de manera más efectiva las respuestas emocionales que puedan surgir.
La tristeza y el pesimismo son consecuencias comunes de esta inestabilidad. Las PAS tienden a reflexionar profundamente sobre sus experiencias y las de los demás, lo que puede llevarlas a un estado de agotamiento emocional. Esta tendencia a rumiar sobre los aspectos negativos de la vida puede alimentar sentimientos de tristeza y una visión pesimista del futuro. Un estudio realizado por Liss et al. (2005) encontró que las PAS tienen una mayor predisposición a la depresión y la ansiedad debido a su tendencia a procesar las emociones de manera profunda y prolongada.
Es en estos momentos de inestabilidad emocional cuando es crucial que las PAS soliciten ayuda de expertos en alta sensibilidad. Buscar el apoyo de profesionales capacitados que comprendan los desafíos específicos que enfrentan las PAS puede ser fundamental para desarrollar estrategias efectivas de gestión emocional y evitar que la inestabilidad se convierta en un problema crónico.
Algunas pautas prácticas para gestionar la sensibilidad
Para las PAS, aprender a manejar su sensibilidad de manera efectiva es crucial para mantener el equilibrio emocional. A continuación, se ofrecen algunos consejos prácticos:
1. Establecer límites emocionales: Es importante que las PAS aprendan a reconocer y establecer límites claros para protegerse de la sobreestimulación. Esto incluye identificar situaciones o personas que desencadenen respuestas emocionales intensas y aprender a tomar una cierta distancia de ellas cuando sea necesario.
2. Prácticas de mindfulness y meditación: La meditación y el mindfulness pueden ayudar a las PAS a mantenerse centradas y a gestionar el flujo constante de pensamientos y emociones. Estas prácticas fomentan la conciencia del momento presente y pueden reducir la tendencia a la rumiación.
3. Buscar apoyo emocional: Las PAS pueden beneficiarse enormemente de contar con una red de apoyo sólida. Compartir sus experiencias con personas de confianza o unirse a grupos de apoyo o actuaciones similares puede proporcionar un espacio seguro para expresar sus sentimientos y recibir comprensión y apoyo.
4. Solicitar ayuda de expertos: No hay que subestimar la importancia de buscar la orientación de profesionales especializados en PAS. La terapia con expertos que entienden la alta sensibilidad puede proporcionar herramientas y perspectivas vitales para manejar la inestabilidad emocional y fortalecer la resiliencia.
5. Cuidar el autocuidado: El autocuidado es esencial para las PAS. Esto incluye asegurar un descanso adecuado, practicar actividades que generen placer y bienestar, y evitar la sobrecarga sensorial.
Conclusiones
Ser una persona altamente sensible es un regalo que conlleva desafíos únicos. El sentido trascendente y espiritual que las PAS experimentan puede ser una fuente de fuerza y resiliencia, pero también viene acompañado de una inestabilidad emocional que puede llevar a la tristeza y el pesimismo. Es crucial que las PAS aprendan a gestionar su sensibilidad de manera consciente para proteger su bienestar emocional y cultivar su conexión espiritual de manera saludable. Además, la vida contemplativa emerge como un recurso invaluable para las PAS, ayudándolas a canalizar su sensibilidad de manera que fomente el crecimiento personal y el bienestar.
La relación sinérgica entre la vida espiritual y la vida contemplativa ofrece a las PAS un equilibrio interno profundo, donde ambas dimensiones se enriquecen mutuamente, fortaleciendo su resiliencia emocional y aportando un sentido de propósito que estabiliza y armoniza su existencia.
Las investigaciones sobre las PAS subrayan la importancia de una comprensión profunda de este rasgo y de la necesidad de estrategias específicas para manejar sus efectos. Con la guía adecuada y un enfoque en el autocuidado, las PAS pueden transformar su sensibilidad en una fuente de fortaleza y crecimiento personal.
Agosto-2024
Referencias
- Aron, E. (1996). The Highly Sensitive Person: How to Thrive When the World Overwhelms You. Broadway Books.
- Cooper, B. (2013). The Fragile Mind: Understanding and Managing High Sensitivity. New Horizon Press.
- Liss, M., Timmel, L., Baxley, K., & Killingsworth, P. (2005). "Sensory Processing Sensitivity and Its Relation to Emotional Distress and Personality". Journal of Research in Personality, 39(4), 472-492.
- Vial, W. (2000). Madurez psicológica. Editorial Pelícano.