La solidaridad no siempre se mide en grandes acciones: detalles simples, como entregar ropa de bebé, pueden iluminar el día y llenar de esperanza a quienes más lo necesitan. Durante nuestras visitas, conocimos a familias agradecidas que nos recordaron que, detrás de cada prenda entregada, hay vida, sueños y futuros por cuidar.