El Botox es uno de los tratamientos estéticos más efectivos y seguros para rejuvenecer el rostro sin necesidad de cirugía. Su aplicación estratégica permite suavizar líneas de expresión, prevenir arrugas profundas y mejorar el equilibrio facial.

Edad recomendada: Desde los 25 años (prevención).
Dolor: Mínimo.
Recuperación: Inmediata.
Reaplicación: Cada 4-6 meses.

Cuidados: