En México, la salud mental enfrenta importantes desafíos, tanto en términos de accesibilidad como de infraestructura y recursos humanos. Según datos recientes demuestran lo siguiente:
Depresión y ansiedad: Más del 50% de la población en México sufre de depresión y ansiedad.
Suicidios: En 2023, se registró un suicidio por hora, con una tasa de 6.9 suicidios por cada 100,000 habitantes.
Ansiedad: Aproximadamente 19.3% de la población adulta padece síntomas severos de ansiedad, y más del 30% los presenta de forma leve o moderada.
Presupuesto: Solo el 2% del presupuesto del país se destina a la salud mental.
25% de las personas entre 18 y 65 años en México presentan algún problema de salud mental.
Solo el 3% de estas personas busca atención médica.
Solo 2 de cada 10 personas que tienen un problema de salud mental acuden a consulta con un profesional.
Estos datos muestran que hay una gran brecha entre quienes necesitan atención y quienes realmente la buscan. La estigmatización sigue siendo un gran obstáculo para que las personas busquen ayuda.
Algunas estrategias que se están implementando en México para abordar la estigmatización de la salud mental son:
Educación y sensibilización: Se están llevando a cabo campañas de concienciación para educar a la población sobre la salud mental y reducir el estigma asociado.
Inclusión de pacientes y familiares: Se está promoviendo la participación de pacientes y sus familiares en la implementación de intervenciones, para que actúen como "agentes de cambio" y promuevan un discurso positivo sobre la enfermedad mental.
Colaboración entre actores clave: Se están formando redes de colaboración entre empleadores, adolescentes, minorías étnicas, periodistas, y profesionales de la salud, entre otros.
Difusión de mensajes anti estigma: Se están difundiendo mensajes anti estigma en los medios de comunicación con gran cobertura regional y nacional.
Apoyo político: Se están combinando esfuerzos entre equipos de intervención, equipos de investigación y tomadores de decisiones para obtener respaldo político y perpetuar las iniciativas.
Estas estrategias buscan crear un entorno más inclusivo y comprensivo para las personas con problemas de salud mental.