Se denomina "Síndrome de Alienación Parental" al conjunto de síntomas que se manifiesta en los niños cuando uno de los padres intenta obstaculizar, impedir o destruir el vínculo de este hijo con el otro progenitor.
Este trastorno deviene generalmente en el contexto de las disputas a partir de un divorcio o separación conflictiva de los padres.
La "campaña difamatoria" contra uno de los progenitores, puede llevarse a cabo de diferentes maneras:
* Insultando o desvalorizando al progenitor, frente al niño, haciendo alusión a temas conyugales que no tienen que ver con el vínculo parental.
* Influyendo con mentiras sobre el otro, generando miedo en el niño.
* Subestimando o ridiculizando los sentimientos del niño hacia el otro progenitor.
* Premiando o reforzando las actitudes despectivas y de rechazo por parte del niño hacia el otro.
Cuando los adultos no pueden elaborar sus diferencias fuera de la relación parental, involucrando al niño en la disputa, termina siendo el menor quien realmente sufre las consecuencias negativas.
Debemos entender que este tipo de maniobras entre los progenitores constituye una forma de maltrato infantil, de violencia psicológica que trae graves perturbaciones en los chicos.
Depresión crónica, trastornos de ansiedad, sentimientos de culpa, comportamientos hostiles son, entre otras, algunas de las consecuencias en los niños.
Como adultos es importante entender que aunque la pareja se separe o tenga conflictos, jamas dejarán de ser padres para sus hijos. Y que estos seguirán necesitando del cariño, el cuidado y la atención DE AMBOS.